En medio de la ofensiva militar y policial tras los recientes atentados en Antioquia y Valle del Cauca, fue capturado Luis Vera Fernández, hermano de alias ‘Iván Mordisco’, el máximo jefe de las disidencias de las Farc. El operativo se realizó en El Peñón, Cundinamarca, como parte de la ‘Operación Medusa XII’.
Según las autoridades, Vera Fernández no era cualquier ficha: lo señalan como jefe de finanzas y logística del grupo criminal, y como emisario directo de ‘Iván Mordisco’ para tomar decisiones dentro de la organización. El presidente Gustavo Petro pidió que estas estructuras sean llamadas “organizaciones terroristas”, tras el atentado en Cali que dejó seis muertos y más de 70 heridos.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, calificó el ataque como un “crimen de lesa humanidad” y lo atribuyó a la estructura Jaime Martínez, una disidencia vinculada a Vera Fernández. Además, el Gobierno anunció recompensas millonarias para capturar a otros cabecillas: hasta 3.284 millones de pesos por alias ‘Marlon’ y 1.641 millones por alias ‘Kevin’, señalado de reclutar menores.
La captura de Vera Fernández representa un golpe importante a las disidencias, justo en un momento en que el país exige respuestas frente a la escalada violenta. Las autoridades siguen en terreno, y el mensaje es claro: no hay escondite para los que atentan contra la paz.
foto Policía Nacional



