En los últimos días, una nueva tendencia digital ha tomado fuerza en redes sociales: la posibilidad de transformar una simple fotografía en una figura de acción en 3D, con apariencia de juguete coleccionable. El fenómeno, que se ha viralizado en plataformas como TikTok, Instagram y X, utiliza herramientas de inteligencia artificial como Gemini Flash 2.5, también conocida como Nano Banana, para generar imágenes hiperrealistas que parecen sacadas de una vitrina comercial.
La idea es sencilla pero impactante. El usuario carga una fotografía suya o de otra persona en un generador de imágenes con IA y, mediante un prompt detallado, la convierte en una figura a escala colocada sobre una base acrílica, acompañada de una caja al estilo Bandai con ilustraciones, logotipos e incluso un “render” en pantalla que simula el proceso de modelado. El resultado es tan convincente que muchos han llegado a creer que se trata de un producto físico.
La popularidad de esta tendencia se debe a tres factores: la calidad visual, que logra un acabado realista y profesional; la simplicidad del proceso, que no requiere conocimientos técnicos, ya que basta con pegar un prompt en la aplicación; y la versatilidad creativa, pues las imágenes pueden usarse como foto de perfil, meme, portada de redes sociales o incluso animarse en video para lograr un efecto aún más llamativo.
Aunque Gemini es la herramienta más utilizada gracias a su potencia en edición visual, no es la única. Otras plataformas como Media.io o incluso ChatGPT con generación de imágenes permiten obtener resultados similares. Además, algunos creadores aprovechan aplicaciones como YouCam Video para dar movimiento a las figuras, lo que multiplica su alcance en redes sociales.
El auge de este fenómeno también ha impulsado el llamado mercado de prompts, donde usuarios venden y compran instrucciones específicas para lograr acabados más elaborados, desde poses heroicas hasta estilos inspirados en videojuegos o en marcas reconocidas de juguetes. Esta práctica ha abierto un debate sobre la autoría y el valor creativo detrás de las imágenes generadas por IA.
De acuerdo con especialistas en tecnología, el modelo Nano Banana de Google es actualmente uno de los más avanzados en edición y generación visual, lo que explica la rapidez con que se posicionó en las tendencias globales. Su capacidad para mantener coherencia en los detalles, como sombras, reflejos o proporciones, le da una ventaja frente a otros generadores disponibles en línea.
En conclusión, la fiebre por convertir fotos en figuras de acción digitales demuestra cómo la inteligencia artificial sigue transformando la forma en que nos representamos en el entorno virtual. De ser un simple experimento creativo, esta tendencia se convirtió en un fenómeno cultural que mezcla nostalgia por los juguetes coleccionables con la innovación tecnológica de la era de la IA.
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