El debate sobre la transición energética volvió a prender en Colombia este fin de semana. El presidente Gustavo Petro lanzó una propuesta que, como siempre, dio de qué hablar: que Ecopetrol venda su participación en la cuenca Permian de Texas (EE. UU.), donde trabaja junto a la petrolera Occidental Petroleum, y que esa plata se invierta en energías limpias dentro del país.
Según Petro, seguir metiéndole a proyectos de petróleo y gas en el extranjero es un contrasentido cuando Colombia tiene todo el potencial para ser líder en renovables. En su cuenta de X lo soltó así de claro: “Lo mejor es la inversión pública y privada en energías limpias, Ecopetrol debería vender su campo en Texas para invertir en energías limpias en Colombia”.
Pero no se quedó ahí. También lanzó la idea de que Colombia debería empezar a exportar energías limpias a través de ISA, conectándonos con Panamá, Venezuela y Ecuador, y así ayudar a bajar la demanda de combustibles fósiles en Estados Unidos.
El mandatario fue enfático: el fracking y el petróleo “no son la solución”, porque destruyen empleo, frenan la economía y, de paso, ponen en jaque al planeta. Incluso lo llamó un “suicidio colectivo” si la humanidad no se mueve rápido hacia otro modelo energético.
Para Petro, el camino está en energías limpias, la agricultura y la industria nacional. Según él, esa mezcla ya está mostrando más empleo y dinamismo económico que seguir dependiendo del carbón o del crudo.
¿Será que esta vez la propuesta agarra vuelo o se queda en discusión? 🔋🌎
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