La historia de Telmo, un perro antiexplosivos de la Policía Nacional, se ha convertido en uno de los episodios más sorprendentes tras la tragedia ocurrida el pasado 21 de agosto en Amalfi, Antioquia, cuando un helicóptero de la institución fue derribado por integrantes de las disidencias de las FARC. Ese ataque dejó 13 uniformados muertos y generó conmoción nacional, no solo por el saldo de víctimas, sino también porque se creyó que dos caninos de la unidad antiexplosivos, Telmo y Léster, habían perdido la vida en el operativo.
Sin embargo, un mes después de la tragedia, la versión oficial dio un giro inesperado: Telmo apareció con vida.
El ataque en Amalfi y la confusión inicial
El 21 de agosto, un helicóptero Black Hawk de la Policía sobrevolaba la vereda Los Toros, en Amalfi, cuando fue impactado por ráfagas de fusil y artefactos explosivos atribuidos al Frente 36 de las disidencias de las FARC, una estructura criminal con fuerte presencia en el nordeste antioqueño.
En ese ataque murieron 13 policías, lo que se convirtió en una de las mayores tragedias recientes de la institución. Dentro de la tripulación viajaban también dos perros especializados en detección de explosivos: Telmo, un pastor belga malinois, y Léster, otro canino entrenado.
En medio del caos y de la violencia del ataque, la primera información oficial aseguró que ambos animales habían muerto junto con los uniformados. Incluso, durante varios días, las autoridades y los medios nacionales difundieron la noticia de su fallecimiento.
La inesperada reaparición
Semanas después, un campesino llegó hasta la estación de Policía en Amalfi llevando consigo un perro de raza belga malinois. Según relató, el animal había sido entregado por hombres que se identificaron como integrantes del Frente 36, quienes le pidieron que lo llevara de vuelta a la institución.
El perro presentaba señales de desgaste físico: estaba más delgado y visiblemente cansado, aunque mantenía su energía y disposición. Los uniformados de inmediato sospecharon que se trataba de Telmo, el canino reportado como muerto semanas atrás.
La confirmación presidencial
La noticia de su reaparición fue confirmada por el propio presidente Gustavo Petro, quien a través de su cuenta en X (antes Twitter) anunció:
“Volvió Telmo, el perro antiexplosivos que se perdió en el ataque del Frente 36. No fue asesinado en el derribo del helicóptero. Se reencontrará con su guía policial”.
El mensaje generó miles de reacciones en redes sociales, donde ciudadanos expresaron alivio y esperanza en medio de la tragedia que aún enluta a la Policía Nacional.
Bajo custodia de las disidencias
De acuerdo con versiones recogidas por Caracol Radio, Telmo habría permanecido cerca de 24 días bajo custodia de guerrilleros del Frente 36, quienes lo mantuvieron con vida alimentándolo de manera básica y trasladándolo constantemente.
Incluso, se conoció que fue alias “Leo” o “Firu”, presunto cabecilla de esa estructura, quien ordenó que el perro fuera devuelto como un gesto hacia la comunidad y las autoridades.
Aunque las condiciones en las que permaneció no fueron las mejores, Telmo logró sobrevivir gracias a su fortaleza física y al cuidado mínimo que recibió.
Verificación de identidad
La Policía Nacional aclaró que, aunque todo apunta a que se trata de Telmo, el procedimiento oficial incluye la lectura del chip de identificación implantado en el canino, una medida de control utilizada en todos los perros de las fuerzas especiales.
Solo con esa verificación se podrá confirmar de manera definitiva que el perro entregado es el mismo que viajó en el helicóptero el 21 de agosto. De momento, los uniformados aseguran que las características físicas coinciden plenamente.
Actualmente, Telmo se encuentra bajo observación veterinaria. Aunque perdió peso, no presenta lesiones graves y se espera que pueda recuperarse por completo en los próximos días.
Reacciones y simbolismo
La aparición de Telmo ha generado un fuerte impacto simbólico. Para muchos, se trata de una historia de resistencia y esperanza en medio de una tragedia que dejó tantas pérdidas humanas.
El hecho de que un animal entrenado para salvar vidas haya sobrevivido a un ataque tan devastador y regresado a su unidad representa, para la institución y para la opinión pública, una señal de resiliencia en medio de la violencia que aún afecta a varias regiones del país.
Además, el caso ha despertado reflexiones sobre el papel de los animales en las fuerzas armadas y el vínculo emocional que generan con sus guías. No son considerados simples herramientas de trabajo, sino miembros activos de los equipos operativos, con lazos de confianza y afecto que resultan fundamentales en contextos de riesgo.
Contexto del Frente 36
El Frente 36 de las disidencias de las FARC, señalado como responsable del ataque en Amalfi, es una estructura armada que opera en el nordeste antioqueño y que ha sido vinculada con actividades de minería ilegal, narcotráfico y extorsión.
El grupo es considerado uno de los más violentos de la región y ha protagonizado enfrentamientos constantes con la fuerza pública. El derribo del helicóptero y la muerte de 13 policías se suman a una larga lista de ataques atribuidos a esa organización.
Una historia que aún no termina
Aunque Telmo ya está en manos de las autoridades y su caso conmueve a nivel nacional, todavía quedan varias preguntas por resolver:
• ¿Por qué las disidencias decidieron devolver al perro y no a los cuerpos de los uniformados caídos?
• ¿Qué motivaciones políticas o estratégicas hay detrás de este gesto?
• ¿Qué ocurrió realmente con Léster, el otro perro reportado muerto en el ataque?
Mientras tanto, el regreso de Telmo se percibe como un respiro en medio del dolor y un recordatorio de que incluso en los escenarios más oscuros, pueden surgir historias que devuelven la esperanza.



