Las colombianas Manuela Bedoya y Luna Barreto fueron secuestradas por el ejército israelí tras la interceptación de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales.

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La Marina israelí interceptó este 1 de octubre varios de los barcos que componen la Flotilla Global Sumud, que transporta ayuda humanitaria con destino a Gaza. Entre las embarcaciones detenidas figuran el Alma, el Sirius, el Adara, Dier Yassine, Mali, Huga, Spectre y actualmente el HIO donde se encuentra la delegación colombiana, todos parte del convoy internacional que zarpó desde Barcelona con casi 50 navíos y alrededor de 500 activistas de más de 30 países.

Los organizadores denunciaron que los barcos fueron rodeados por buques de guerra israelíes, que bloquearon las comunicaciones e interfirieron señales de GPS, internet y radio. Algunos activistas afirmaron que durante el hostigamiento hubo drones y submarinos en la zona.

Israel, por su parte, sostiene que la flotilla ingresó en una “zona de combate activa” y que el bloqueo naval sobre Gaza es legal. El gobierno ofreció trasladar la ayuda por canales controlados, aunque los participantes rechazan esa opción al considerar que vacía de sentido la misión humanitaria.

En la flotilla HIO, parte del convoy, viajan las colombianas Manuela Bedoya y Luna Feu, quienes se unieron a la misión como muestra de solidaridad internacional con el pueblo palestino. Familiares y organizaciones han expresado preocupación por su seguridad tras las intercepciones. 

El contexto político también se ve marcado por la decisión del presidente Gustavo Petro, a partir de hoy se rompen las relaciones diplomáticas con Israel, en protesta por lo que ha calificado como un genocidio contra el pueblo palestino. Esta medida, inédita en la región, refuerza la postura crítica de Colombia frente a las acciones del gobierno de Netanyahu.