Durante una reciente entrevista en el pódcast Más allá del silencio, la DJ y empresaria Marcela Reyes hizo una revelación íntima que hasta ahora estaba desconocida para el público: sufrió la pérdida de un embarazo que tuvo con su ex pareja, el artista urbano Byron “B-King” Sánchez Salazar.
Según contó, esa etapa fue una de las más dolorosas que vivieron juntos. Fue en un momento de crisis emocional y financiera, en medio de deudas por inversiones fallidas, cuando comenzó a sospechar que podría estar embarazada.
Relató que cuando los síntomas empezaron, acudió a evaluaciones médicas: “Me dicen: ‘¿Ya sabes que estás embarazada?’ … hay que ver si esto fue un aborto, hacer ecografías, exámenes”, contó. Durante esa noche la internaron, pendientes de las pruebas que confirmarían la presencia del feto. Al día siguiente, le informaron que el embarazo se había interrumpido: el bebé ya no estaba.
Marcela aseguró que la noticia fue devastadora para ambos. Ella también reveló que la madre de B-King, Adriana Salazar, estuvo al tanto del asunto y le envió mensajes de apoyo durante ese momento tan delicado. La DJ explicó que durante los siete años que estuvieron juntos, ella fue un pilar emocional y económico para B-King. Le propuso tratamiento terapéutico, espiritual, apoyó proyectos, cubrió gastos y buscó mantener un ambiente de estabilidad para el vínculo. Sin embargo, muchas de estas ayudas no dieron los resultados esperados, lo que generó discusiones internas y pérdidas económicas.
Marcela reconoció que, tanto en redes como en medios, se vivieron momentos de confrontación pública. Admitió que ella reaccionó impulsivamente en ocasiones: “la sociedad se quedó con un final fuerte”, refiriéndose a cómo su relación fue representada ante los ojos del público. Aun así, dice que en lo privado ambos conversaban, pedían perdón y buscaban reconciliarse.
Según su versión, la separación ocurrió cuando, después de muchos desencuentros y actitudes que ella no soportaba, decidió poner un punto final. Ella quería un cambio en B-King, pero siente que nunca sucedió como lo esperaba.
Un elemento clave que ella señala como detonante fue una disputa mediática varios meses antes de su muerte, en la que intercambiaron señalamientos públicos y mensajes fuertes.
Amenazas posteriores y su versión frente a los señalamientos
Tras el asesinato de B-King en México (y junto con Regio Clown), surgieron en redes acusaciones de que Marcela podía estar implicada. Ella ha negado rotundamente cualquier vinculación con el crimen. En una de sus intervenciones, manifestó:
“No fui. No tengo un corazón, primero que todo, para hacer algo así … no hay un motivo, nunca hubo nada absolutamente grave como para yo tener que hacer algo de esta magnitud.”
Por otro lado, ha denunciado que ha recibido amenazas, incluso mensajes intimidatorios dirigidos a su hijo Valentino. En redes compartió capturas y aseguró que esos chats implican que alguien cercano al círculo de B-King estaría detrás del número desde el que amenazaban. Ella alega además que estas intimidaciones la han obligado a suspender que su hijo vaya al colegio por seguridad.
En cuanto a los señalamientos públicos que la responsabilizaban por la muerte del artista, Marcela dijo que las reacciones en redes y los medios distorsionaron su papel en la relación, y que lo que a menudo se publicó no correspondía con la realidad íntima que vivió.



