Una fiesta terminó en tragedia en el barrio Boston, en el centro de Medellín. En la madrugada del miércoles 15 de octubre, las autoridades encontraron el cuerpo sin vida de un ciudadano venezolano dentro de una habitación de hotel, con presuntos signos de tortura.
Según testigos, en el cuarto había estado un grupo de al menos 10 personas extranjeras celebrando. A eso de las 12:13 a.m., se escuchó un disparo y todos salieron huyendo. Cuando los empleados del hotel entraron, encontraron al hombre golpeado, con la cabeza envuelta en plástico y una sábana en el cuello.
Además, un joven de 21 años, conductor de taxi, fue hallado herido en un pasillo. Dijo que lo atacaron con un arma traumática mientras esperaba que le pagaran una carrera. Coincidencialmente, fue justo cuando los asistentes de la fiesta salieron corriendo.
La Sijín de la Policía asumió la investigación. Están revisando cámaras de seguridad y buscando a las otras nueve personas que estuvieron en la habitación, entre ellas una mujer. Según empleados del hotel, no era la primera vez que ese grupo organizaba fiestas allí.
Las autoridades aún no confirman los móviles del crimen, pero todo apunta a un caso de violencia extrema que ya está en manos de las autoridades judiciales.



