El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el 15 de octubre de 2025 que autorizó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a realizar operaciones encubiertas en Venezuela, lo cual representa una escalada significativa en la presión estadounidense contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Según reportes, la directiva clasificada permitiría a la CIA llevar a cabo operaciones letales dentro de Venezuela, así como acciones en aguas del Caribe. Trump justificó su decisión citando la migración de venezolanos hacia EE. UU. y el tráfico de drogas, argumentando que EE. UU. ya tiene el control del mar y ahora se enfocará en rutas terrestres.
Cuando fue preguntado si esto incluía la autorización para eliminar al presidente Maduro, Trump reconoció que era una “pregunta ridícula” para él responder. Añadió: “Venezuela está sintiendo calor.”
El gobierno venezolano rechazó fervientemente el anuncio. En un comunicado, denunció que las declaraciones de Trump son una “violación gravísima del derecho internacional” y una política de agresión destinada a instaurar un “cambio de régimen”. Venezuela anunció que elevará la queja ante el Consejo de Seguridad y la ONU.
Cabe destacar que desde inicios de septiembre el gobierno de EE. UU. ha llevado a cabo al menos cinco ataques en el Caribe contra embarcaciones que, según Washington, transportaban drogas desde Venezuela. Esas acciones han provocado al menos 27 muertos y destrucción de varias embarcaciones.
En el ámbito legislativo estadounidense también surgieron críticas: la senadora Jeanne Shaheen expresó que la autorización de acciones encubiertas sin supervisión del Congreso acerca al país a un conflicto abierto, y que la población merece saber si EE. UU. va camino a otro enfrentamiento. Hasta ahora no se conocen los detalles de las operaciones autorizadas ni si ya se están ejecutando, y la Casa Blanca ha declinado ofrecer más precisiones.



