La noche del viernes 18 de octubre de 2025 quedó marcada por un hecho de violencia que conmocionó al mundo de los creadores de contenido en Antioquia. La joven creadora de contenido conocida como «La Traviesa RP» —real nombre Estefanía Restrepo Valencia, de 26 años— fue atacada con arma blanca en la vía que conecta Medellín con el municipio de Caldas.
Según el relato inicial, Estefanía iba acompañada por su expareja sentimental, conductor de aplicación de transporte, rumbo al sector La Y (partidas hacia Amagá y La Pintada, jurisdicción de Caldas) cuando dos personas en motocicleta los interceptaron. El conductor argumenta que el ataque ocurrió en un intento de hurto: los sujetos abordaron el vehículo y, tras un forcejeo, apuñalaron a la joven en varias partes del cuerpo (hombro izquierdo, cuello y mano).
La víctima fue trasladada al centro asistencial Clínica Las Vegas en Medellín, donde ingresó alrededor de las 22:00 horas gravemente herida, pero falleció poco después. El conductor recibió una lesión leve en el brazo izquierdo.
Las autoridades ya iniciaron las investigaciones correspondientes: se incautaron los teléfonos celulares tanto de Estefanía como del conductor, se analizaron cámaras de seguridad de la zona y se recogieron evidencias en el vehículo (varias manchas de sangre en el asiento del copiloto y en el techo). La hipótesis de hurto es la que prevé el acompañante, aunque los investigadores no descartan otras líneas.
En redes sociales, Estefanía tenía una presencia notable: más de 216 000 seguidores en Facebook y alrededor de 27 000 en TikTok. Su contenido consistía en retos callejeros, bromas humorísticas y dinámicas interactivas con su audiencia, algunas veces junto al hombre que la acompañaba al momento del ataque.
Este homicidio se suma a una preocupante cifra de violencia contra la mujer en el departamento: con este caso, se contabilizaban al menos 93 mujeres asesinadas en Antioquia durante 2025, según datos citados por los medios. En el municipio de Caldas, se trataría del octavo homicidio del año y el primero con víctima femenina en esa jurisdicción.
El caso ha generado consternación en la comunidad digital y también entre organizaciones de derechos de las mujeres, quienes han pedido mayor claridad en la investigación y acciones que fortalezcan la protección de las mujeres, especialmente creadoras de contenido, en entornos que muchas veces combinan la visibilidad pública con vulnerabilidad.



