La edición 2025 del festival de música electrónica Ritvales concluyó con un rotundo éxito en el Parque Norte de Medellín, los días 1 y 2 de noviembre. Miles de asistentes vivieron dos jornadas intensas de energía, arte y sonido, consolidando una vez más a este evento como uno de los más importantes de América Latina en el circuito electrónico.
El line-up de este año fue de lujo y reunió a los nombres más reconocidos de la escena mundial. Charlotte de Witte fue una de las más esperadas de la noche y deslumbró con un set lleno de fuerza, precisión y una puesta en escena hipnótica que hizo vibrar a todo el público. Adam Beyer, fundador del sello Drumcode, también encendió los escenarios con su estilo contundente, representando lo mejor del techno europeo. Adriatique, el dúo suizo que combina sonidos melódicos con progresiones profundas, ofreció un set extendido que se llevó una de las ovaciones más grandes del festival.
Enrico Sangiuliano, conocido por su potencia y calidad sonora, presentó un show impecable que reafirmó por qué es uno de los artistas más respetados del género. Kiki sorprendió con una propuesta más experimental, fusionando el trance contemporáneo con sonidos vanguardistas. Por su parte, Sara Landry fue una de las revelaciones más aclamadas, conquistando al público con su energía, carisma y una propuesta de hard techno que marcó el cierre perfecto de una noche inolvidable.
Ritvales no solo fue música: la producción estuvo a la altura de los grandes festivales internacionales. Cuatro escenarios se transformaron en espacios inmersivos con visuales impresionantes, zonas de descanso, intervenciones artísticas y áreas dedicadas al bienestar y la cultura. Además, la organización implementó una logística eficiente que facilitó el acceso al público desde distintos puntos de Medellín, con transporte, señalización y seguridad reforzada.
La respuesta del público fue masiva. Las entradas se agotaron días antes del evento y las redes sociales se llenaron de imágenes y videos que reflejaron la magnitud de la experiencia. Los asistentes destacaron la calidad del sonido, la curaduría de los artistas y la energía que se vivió durante todo el fin de semana.
Ritvales 2025 reafirma a Medellín como un punto clave para los grandes festivales electrónicos de la región. Su impacto cultural y turístico continúa en ascenso, atrayendo visitantes nacionales e internacionales que reconocen la ciudad como una capital de la música. Tras el cierre, los organizadores ya dejaron entrever que la próxima edición buscará superar esta experiencia, con una producción aún más ambiciosa y una mezcla de artistas que seguirán posicionando a Ritvales como uno de los encuentros musicales más importantes de América Latina.



