Un accidente ocurrido en China afectó el envío del cuarto tren del Metro de Bogotá, luego de que tres de sus seis vagones resultaran dañados durante su transporte por carretera hacia el puerto de Qingdao. El convoy, fabricado en la ciudad de Changchun, debía embarcarse en los próximos días rumbo a Colombia, pero el incidente obligó a devolverlo a la planta para una evaluación técnica detallada. Aunque las autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas, los daños generaron preocupación por posibles demoras en el cronograma del megaproyecto de movilidad más importante del país.
El hecho ocurrió el pasado 30 de octubre cuando el tren, que hacía parte del lote de 30 unidades que compondrán la primera línea del Metro de Bogotá, sufrió un siniestro vial mientras era transportado internamente en China. Tres de los vagones presentaron afectaciones visibles, por lo que fueron enviados nuevamente a la fábrica para ser sometidos a un proceso de revisión y reparación. De acuerdo con la Empresa Metro de Bogotá (EMB) y el consorcio chino Metro Línea 1 S.A.S. (ML1), encargado de la fabricación y suministro del material rodante, se están realizando las inspecciones correspondientes, pero el cronograma de entrega no se verá alterado.
Hasta el momento, dos trenes del Metro de Bogotá ya han llegado al país y se encuentran en pruebas estáticas en el patio-taller de Bosa. El primero arribó el pasado 11 de septiembre y el segundo el 18 de octubre. Se espera que el quinto tren salga de China rumbo a Colombia el próximo 21 de noviembre, mientras que el tren accidentado permanecerá en la planta de Changchun hasta que se garantice que cumple con las especificaciones técnicas necesarias. Pese a los daños, la empresa aseguró que las obras civiles y los procesos de prueba continúan según lo planeado.
El incidente ha puesto de relieve los retos logísticos de trasladar los vagones desde Asia hasta América del Sur. Cada tren debe recorrer miles de kilómetros por carretera y mar antes de llegar a Bogotá, lo que implica un alto nivel de coordinación y control de calidad. Expertos en transporte han advertido que este tipo de accidentes, aunque poco frecuentes, pueden generar sobrecostos o ajustes en los contratos, incluso si no afectan directamente las fechas de entrega. Sin embargo, el consorcio responsable reiteró que los costos de reparación y traslado serán asumidos por la empresa fabricante y no impactarán las finanzas del proyecto.
El Metro de Bogotá, cuya entrada en operación está prevista para marzo de 2028, contará con 30 trenes de seis vagones cada uno, con capacidad para cerca de 1.800 pasajeros por unidad. Esta obra es considerada un hito histórico para la capital, ya que promete transformar la movilidad urbana, reducir los tiempos de desplazamiento y ofrecer una alternativa sostenible al transporte tradicional. Las autoridades locales hicieron un llamado a la calma y aseguraron que los protocolos de seguridad y calidad del proyecto están funcionando correctamente, al detectar el daño a tiempo y activar los procedimientos de reparación en el país de origen. Por ahora, se espera que la empresa china presente un informe técnico detallado sobre las causas del accidente, el tipo de daños sufridos y el tiempo estimado para la recuperación de los vagones. Aunque el cronograma no presenta modificaciones, el hecho ha generado un llamado de atención sobre la importancia de los procesos logísticos y de control durante el transporte de material sensible para proyectos de gran magnitud. El Metro de Bogotá continúa avanzando, pero el suceso recuerda que en obras internacionales de esta escala, cada eslabón de la cadena logística es fundamental para el éxito del proyecto.



