La madrugada del 31 de octubre, cuando muchas personas celebraban Halloween en Bogotá, la salida de fiesta de un joven estudiante se transformó en tragedia. Jaime Esteban Moreno Jaramillo, estudiante de Ingeniería de Sistemas en la Universidad de los Andes, fue agredido brutalmente a las 3:25 a.m. aproximadamente en la calle 64 con carrera 15, en el barrio de Chapinero, tras abandonar el bar “Before Club”.
Según los informes de las autoridades, Moreno caminaba junto a un amigo cuando un grupo de personas disfrazadas los interceptó. Un testigo relató que “una de ellas, con disfraz azul, señalaba a mi amigo y decía: ‘era él, ese era el de la discoteca’” y añadió que “uno de los agresores golpeó a Jaime por la espalda, lo derribó y luego le daban patadas en la cara”.
La agresión le causó a Moreno un trauma craneoencefálico severo que lo condujo a paro cardiorespiratorio; fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos del Hospital Simón Bolívar, donde falleció.
Capturas y sospechosos
En la misma madrugada fueron detenidas tres personas: Juan Carlos Suárez Ortiz (27 años, también estudiante de la Universidad de los Andes), Kaleidymar Paola Fernández Sulbarán y Bertha Parra Torres. Las dos mujeres fueron dejadas en libertad por falta de pruebas. Suárez Ortiz no registra antecedentes penales, aunque figura en registro del SISBÉN y tiene anotaciones por comportamientos disruptivos en el sistema de transporte masivo.
Hipótesis e investigación
La fiscalía asumió el caso como homicidio. Las primeras pesquisas apuntan a que no se trató de una simple riña, sino de un ataque dirigido, posiblemente ligado a intolerancia, un incidente dentro del local o una disputa por un taxi según versiones preliminares. Videos difundidos por medios muestran parte de la agresión y han sido clave para la investigación. El abogado de la familia afirma que aún falta identificar a un segundo agresor.
Reacciones y demanda de justicia
La Universidad de los Andes expresó su solidaridad con la familia del joven fallecido y activó sus protocolos de acompañamiento psicológico para la comunidad académica. Los familiares de Jaime lo recuerdan como un joven tranquilo, disciplinado y aficionado al ajedrez; en una carta pública los padres afirmaron: “Hemos perdido un ser maravilloso e irreemplazable”.
Durante el sepelio, familiares y amigos exigieron que el crimen no quede impune. La congresista propietaria del bar también pidió una investigación clara y expresó su solidaridad con la familia.
Qué sigue
El cuerpo fue velado en la Parroquia Cristo Rey y sepultado en el Cementerio Jardines de Paz el lunes 3 de noviembre. La fiscalía prevé imputar cargos por homicidio agravado el 5 de noviembre; la familia espera que la investigación avance con celeridad y culminación.
Este caso pone en evidencia la necesidad urgente de revisar la seguridad en zonas de ocio nocturno, los protocolos de atención ante peleas y el papel de los establecimientos en garantizar condiciones seguras para los jóvenes.



