El reciente robo de joyas en el Museo del Louvre ha dejado al descubierto un detalle que parece sacado de una comedia: según reportes de medios franceses y británicos, la contraseña del sistema de seguridad del museo era simplemente “LOUVRE”.
El hallazgo, revelado tras una auditoría interna y filtraciones del informe de la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI), ha generado una ola de críticas y burlas en redes sociales.
Usuarios de X (antes Twitter) escribieron mensajes como:
“Ni siquiera pusieron una ‘3’ o un signo de exclamación. ¿En serio?”
“Esto explica por qué los ladrones entraron como si tuvieran invitación.”
De acuerdo con The Times of India y New York Post, la contraseña “LOUVRE” daba acceso a una consola de monitoreo interno donde se administraban las cámaras de vigilancia y sensores de movimiento del museo.
Aunque no está confirmado que los ladrones usaran esa clave para infiltrarse digitalmente, las autoridades francesas calificaron la situación como “una negligencia grave e inaceptable”.
El informe filtrado indica que ya en 2014 una auditoría había advertido sobre contraseñas demasiado simples, incluso encontrando otra con el nombre del proveedor tecnológico, “THALES”. Sin embargo, las recomendaciones de reforzar la seguridad no se aplicaron completamente.
La ministra de Cultura, Rachida Dati, calificó el hecho como “una vergüenza nacional”, y afirmó que se emprenderán reformas profundas para modernizar los sistemas digitales del Louvre. “No se trata solo de proteger obras de arte, sino de proteger nuestra herencia y reputación”, dijo.
El museo, por su parte, emitió un comunicado en el que reconoció un “terrible fallo” de seguridad y prometió cooperar con la investigación. El director técnico del museo fue suspendido temporalmente mientras se determina si hubo negligencia o falta de mantenimiento.
En redes sociales, el tema ha sido tendencia mundial bajo el hashtag #LouvrePassword, con memes comparando el museo con cuentas de correo electrónico de adolescentes de los años 2000. Algunos internautas bromearon diciendo que la próxima contraseña será “M0n@Lisa123”.
El robo, ocurrido el 19 de octubre de 2025, dejó pérdidas estimadas en más de 100 millones de dólares, tras el hurto de ocho joyas pertenecientes al patrimonio histórico francés. Las autoridades francesas han recuperado parcialmente las grabaciones del sistema, pero la investigación continúa abierta.



