Filipinas moviliza a más de un millón ante la llegada del supertifón Typhoon Fung‑wong: al menos dos muertos y una nación al borde

Fotos: France24
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Las autoridades de Filipinas se encuentran en máxima alerta ante el arribo del supertifón Fung-wong, que ya ha dejado al menos dos muertos y ha provocado la evacuación de más de un millón de personas en varias provincias del país. 

El fenómeno climático —denominado localmente “Uwan”— ha alcanzado vientos sostenidos de aproximadamente 185 km/h (115 mph) y ráfagas de hasta 230 km/h (143 mph) según servicios meteorológicos filipinos.  Se teme que los efectos del tifón se extiendan a gran parte del territorio nacional, dado que su banda de viento y lluvia tiene un radio estimado de hasta 1 800 km. 

El específicamente mencionado punto de impacto es la provincia de Aurora, en la isla de Luzón, donde el ojo del tifón podría tocar tierra entre la noche del domingo y la madrugada del lunes.  En zonas ya afectadas, como Catanduanes y Camarines Norte, se han registrado cortes de electricidad, fuertes lluvias y viento que dificultan las labores de evacuación. 

Este desastre se produce apenas días después de que el tifón Kalmaegi azotara el país, dejando un saldo ya elevado de muertos y daños generalizados. En efecto, Kalmaegi dejó al menos 114 víctimas mortales y decenas de desaparecidos, mientras que el sistema de evacuación y respuesta aún estaba en plena labor de recuperación. 

El nivel de emergencia ya ha sido elevado por el gobierno filipino. El secretario de Defensa, Gilberto Teodoro Jr., convocó a las fuerzas armadas y pidió a la población que obedeciera las órdenes de evacuación sin demora, advirtiendo que “seguir en zonas vulnerables es peligroso e ilegal”. 

Impactos esperados y medidas adoptadas

  • Las autoridades han cerrado aeropuertos, suspendido clases y paralizado operaciones en varios puertos marítimos para evitar que el tifón cause aún más estragos. 
  • Se ha advertido la posibilidad de marejadas ciclónicas de hasta tres metros de altura en zonas costeras, lo que intensifica el riesgo de inundaciones y desprendimientos de tierra. 
  • Más de 30 millones de personas están en riesgo si el tifón se desplaza conforme al pronóstico, lo cual representa un reto mayúsculo para la infraestructura de emergencia y los mecanismos de ayuda en Filipinas. 

Filipinas es uno de los países más expuestos a tormentas tropicales en el mundo, sufriendo en promedio unas 20 al año. Esta repetición de fenómenos extremos está vinculada al cambio climático, que exacerba la intensidad de lluvias, vientos y fenómenos secundarios como inundaciones y deslizamientos.  El hecho de que este supertifón llegue en pleno proceso de recuperación tras Kalmaegi agrava la vulnerabilidad de la población y la capacidad logística de las autoridades para atender la emergencia.

Mientras el supertifón Fung-wong avanza con fuerza sobre Filipinas, se multiplican los esfuerzos de evacuación y prevención. Las cifras preliminares de víctimas y desplazados aún podrían aumentar, ya que las condiciones continúan siendo peligrosas. Será crucial que la población siga las indicaciones oficiales para minimizar pérdidas humanas y materiales.