El domingo por la noche, en el municipio de El Carmen de Viboral (Oriente Antioqueño, Colombia), cientos de personas se reunieron en el Parque Principal para participar en una velatón en rechazo a la violencia y en homenaje a las víctimas del reciente triple homicidio ocurrido en el sector de Tahamíes.
Las víctimas fueron identificadas como Andrés Felipe Giraldo Velásquez, Edgar de Jesús Velásquez Alzate y Diosdado Soto Hernández.
El alcalde del municipio, Hugo Jiménez Cuervo, acompañó la actividad y solicitó el fin de la violencia en la localidad y en toda la región. Asimismo recordó que la Gobernación de Antioquia mantiene una recompensa de 500 millones de pesos por información que permita dar con los responsables del crimen.
Durante el acto se rindió un homenaje especial a Andrés Felipe Giraldo Velásquez, quien trabajaba como contratista de la Secretaría de Cultura y Medio Ambiente de la Alcaldía de El Carmen de Viboral. Era reconocido como líder juvenil comprometido con las comunidades rurales.
También participó el secretario de Juventud de Antioquia, Daniel Arbeláez, quien expresó que “esta pérdida no se puede reponer, era un gran líder del territorio, del campo” y lamentó que hechos de violencia como este sigan ocurriendo en el Oriente antioqueño.
El joven líder local, José Miguel Sepúlveda, también hizo un llamado a la unión y al respeto por la vida: “La vida vale más que cualquier cosa. Esto debe ser un llamado a respetarnos, no puede seguir pasando. El Carmen es un municipio que acoge a todas las personas y que es tierra de grandes seres humanos”.
Horas antes del acto, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, había anunciado la solicitud de una comisión especial de la DIJIN para reforzar las labores de investigación, además de un aumento en la presencia policial en el municipio con grupos de operaciones especiales y comisiones permanentes de la SIJÍN y el SIPOL, con el objetivo de lograr el esclarecimiento total del crimen.
Este homenaje simbólico —la luz de las velas— es un gesto de comunidad para visibilizar la gravedad de la violencia y reafirmar el deseo de paz en un territorio que ha sido afectado por hechos similares. La convocatoria reflejó el dolor de los habitantes y su solidaridad con las familias de las víctimas.



