La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) aprobó la integración empresarial entre Movistar y Tigo en Colombia, una operación que reorganiza el mercado de las telecomunicaciones y que, en conjunto, dará a las compañías cerca del 40 % del mercado móvil.
La entidad avaló la unión, pero impuso condiciones obligatorias para evitar una mayor concentración y garantizar que los usuarios y los operadores más pequeños no resulten afectados. Entre las medidas exigidas se encuentran mantener separadas ciertas áreas técnicas de la red, ofrecer mejores tarifas mayoristas a los operadores móviles virtuales y asegurar que no se reduzca la cobertura en zonas rurales o apartadas.
La SIC también ordenó que la nueva empresa no elimine ni modifique los planes actuales de los usuarios como consecuencia de la integración y que un auditor independiente supervise el cumplimiento de todos los compromisos.
Con esta decisión, el mercado queda prácticamente dominado por dos grandes grupos: Claro, que mantiene más de la mitad de los usuarios móviles del país, y el nuevo bloque Movistar-Tigo. Aunque la operación promete eficiencias e inversión en infraestructura, también genera preocupación por el riesgo de menor competencia en precios y calidad de servicio.
La aprobación marca un paso clave en la reconfiguración del sector, mientras avanza el proceso para definir la participación estatal en Movistar y se evalúan los impactos reales que tendrá esta integración en los próximos meses.



