En Arauca, el ELN ha logrado consolidar un control creciente sobre los principales corredores viales del departamento. Según reportes de la comunidad, la guerrilla instala retenes armados en las rutas que conectan Tame, Arauquita, Fortul y Saravena, donde inspeccionan vehículos y restringen la movilidad.
La situación ha generado preocupación entre habitantes y transportadores, quienes afirman que los retenes se presentan a cualquier hora del día y que los hombres armados deciden quién puede avanzar y quién no. Esta presión ha afectado el tránsito comercial y ha incrementado el miedo en zonas rurales.
En los últimos días, cinco militares que viajaban de civil fueron interceptados y retenidos por integrantes del ELN mientras se desplazaban en transporte público. El hecho evidenció que incluso la Fuerza Pública enfrenta limitaciones para movilizarse por los corredores controlados por el grupo armado.
A esto se suma la denuncia del gobernador Renson Martínez, quien aseguró que su caravana fue atacada después de no detenerse ante un retén armado. Aunque su vehículo blindado recibió impactos de bala, logró escapar sin lesiones, lo que aumentó la alerta institucional sobre el dominio ilegal en la región.
El ELN reconoció en un comunicado que realiza “controles territoriales” en estas vías, mientras autoridades locales insisten en que el Estado debe recuperar el control para garantizar seguridad, libre tránsito y protección para la población civil.



