En Colombia, la vulneración de los derechos de niños y adolescentes volvió a encender las alarmas. Entre enero y octubre de 2025, la Defensoría del Pueblo registró 162 casos de reclutamiento forzado, lo que significa que cada pocos días un menor está siendo obligado a vincularse a grupos armados ilegales.
El fenómeno es especialmente grave en regiones donde operan estructuras criminales que mantienen fuerte presencia territorial. Departamentos como Cauca, Antioquia, Chocó, Nariño y Huila concentran buena parte de los hechos. Solo en Cauca se han identificado 37 casos en lo corrido del año, una cifra que muestra cómo los niños de comunidades rurales siguen estando expuestos a estas dinámicas violentas.
Las disidencias de las FARC, particularmente el Estado Mayor Central, aparecen como los principales responsables. Este grupo armado sería el origen de cerca del 40 % de los reclutamientos reportados, seguido por otras disidencias y el ELN. Muchos de los menores captados provienen de pueblos indígenas, que representan casi la mitad de las víctimas registradas.
Las condiciones a las que se enfrentan los menores son extremas: algunos son llevados a la fuerza, otros son engañados, y en casos aún más dramáticos, si intentan huir, son castigados con violencia. Varias organizaciones de derechos humanos han advertido que incluso se han dado órdenes de ejecutar a los jóvenes que intentan abandonar estos grupos.
Las niñas, que antes eran sometidas principalmente a labores domésticas o violencia sexual, ahora están siendo llevadas directamente a escenarios de combate. Los niños, por su parte, suelen ser utilizados tanto en tareas logísticas como en enfrentamientos.
A esta realidad se suma otro problema: en operaciones militares recientes contra campamentos donde operan estas estructuras ilegales, al menos tres menores han muerto, lo que ha generado críticas de expertos que señalan que estas acciones pueden ir en contra del Derecho Internacional Humanitario. Para ellos, los niños reclutados deben ser tratados siempre como víctimas, incluso cuando estén en medio de grupos armados.



