Nueva EPS debe más de 20 billones y pone en jaque a más de **11 millones de pacientes
La Nueva EPS está en medio de una crisis de esas que uno no se puede creer: la deuda con clínicas, hospitales y farmacéuticas supera los 20 billones de pesos, según denuncias, y más de 11 millones de colombianos afiliados se están viendo afectados. ¿Qué está pasando con la salud pública?
¿Cómo se llegó hasta aquí?
- Desde hace más de un año la Superintendencia Nacional de Salud intervino la Nueva EPS.
- Pese a la intervención, las deudas no han parado de crecer. La EPS debe miles de millones a hospitales, clínicas y a entidades farmacéuticas.
- Según Asocapitales, los 11 millones de pacientes se han visto afectados por demoras o negaciones en la prestación de servicios.
¿Qué tan grave es para los pacientes?
- Muchos usuarios están reportando falta de medicamentos, sobre todo para enfermedades crónicas o de alto costo.
- Hay clínicas y hospitales que han advertido que podrían cerrar unidades o suspender servicios si no reciben los pagos.
- Para los pacientes renales la situación es especialmente crítica: se reporta que la falta de pago pone en riesgo la continuidad de diálisis.
¿Qué dice la Nueva EPS?
- La EPS asegura que ha hecho pagos recientes: reportaron un giro de 70.000 millones de pesos al Distrito en Bogotá.
- También defienden que han garantizado sesiones de diálisis: según ellos, entre abril de 2024 y marzo de 2025 se hicieron más de 1,2 millones de sesiones de hemodiálisis, y cerca de 997.000 sesiones de diálisis peritoneal.
- Pero para muchos no es suficiente, porque la deuda histórica sigue pesando.
Llamado a la acción
- Por eso, Asocapitales (que agrupa secretarías de salud) propone crear una mesa técnica nacional que reúna al gobierno, la Supersalud, la Adres y los prestadores de salud para buscar soluciones reales.
- Expertos dicen que sin una reforma estructural, este tipo de crisis puede volver a repetirse.
- Además, están creciendo las quejas: según datos, las quejas de usuarios se duplicaron tras la intervención.
La salud no es un lujo ni un servicio más; es un derecho. Si 11 millones de personas están viendo cómo se convierte en un juego peligroso por los números rojos de una EPS, no podemos quedarnos de brazos cruzados. Queda claro que necesitamos respuestas ya, y soluciones de fondo.



