El entrenador Néstor Lorenzo ultima detalles para definir la sede de concentración de la selección Colombia antes del Mundial 2026, un elemento clave para su preparación física y táctica. La idea central es entrenar en una ciudad con condiciones similares a las de Ciudad de México y Guadalajara, donde jugarán sus dos primeros partidos del torneo.
Lorenzo confirmó que ya tienen dos o tres opciones concretas presentadas a la FIFA, quienes tendrán la palabra final sobre la sede asignada. “Dependemos de la aceptación de FIFA”, explicó, y agregó que priorizan lugares con altitud similar a México para facilitar la aclimatación de los futbolistas.
Además, está previsto realizar en Colombia un partido de despedida, una práctica amistosa en altura parecida a la que enfrentarán en México, además de servir como preparación definitiva del grupo. Posteriormente, el equipo volará a Estados Unidos o México, ingresando cuatro o cinco días antes del inicio del torneo.
La logística que Lorenzo articula es compleja: debutarán el 17 de junio en el Estadio Azteca (2.240 m), luego bajarán a Guadalajara (1.560 m) y finalmente cerrarán la fase de grupo en Miami (nivel del mar), lo que exige una planificación meticulosa. Este enfoque integral —elección de sede, partido de despedida, aclimatación por altitud— refleja la vocación de Lorenzo por una preparación científica y ajustada para enfrentar tres escenarios distintos en el Grupo K, donde Colombia se medirá ante Portugal, Uzbekistán y el ganador del repechaje.



