La final de la Copa BetPlay 2025 entre Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín, disputada en el estadio Atanasio Girardot, no sólo definió al campeón del torneo, sino que terminó marcada por graves disturbios y violencia entre aficionados al finalizar el encuentro. Tras el pitazo final que le dio el título 1-0 al equipo verdolaga, centenares de hinchas invadieron el terreno de juego y comenzaron enfrentamientos con palos, tubos y artefactos pirotécnicos, obligando a la intervención policial.
Las autoridades reportaron que los desórdenes dejaron al menos 59 personas lesionadas, entre civiles y policías, según confirmaron fuentes oficiales y varios medios nacionales e internacionales. Entre los afectados hay siete uniformados que también sufrieron lesiones durante los choques. Las escenas de violencia incluyeron lanzamiento de objetos, derribo de vallas de seguridad y peleas cuerpo a cuerpo en distintas zonas del estadio.
Según informes policiales, los disturbios comenzaron poco después de la finalización del partido, cuando seguidores de Independiente Medellín en la tribuna norte comenzaron a cruzar líneas de seguridad y a invadir áreas restringidas. Las fuerzas de seguridad tuvieron que aplicar uso de fuerza escalonado y gas lacrimógeno para intentar controlar la situación y proteger tanto a los aficionados pacíficos como al resto de asistentes.
Además de las agresiones entre hinchas, también se reportaron daños a bienes materiales, incluyendo infraestructura del estadio y equipos de medios de comunicación. En algunos videos compartidos por periodistas en el lugar, se observa cómo la zona mixta fue utilizada para atender a heridos, mientras que ambulancias y bomberos trabajaban para auxiliar a los lesionados de los enfrentamientos.
Las autoridades de Medellín, incluido el secretario de Seguridad y el alcalde de la ciudad, han condenado los hechos y anunciado acciones legales contra quienes participaron en la violencia. Se indicó que se está analizando material audiovisual para identificar a los responsables, que podrían enfrentar cargos penales y sanciones administrativas por los disturbios que empañaron la jornada deportiva.



