En medio de la temporada navideña, J Balvin sorprendió a sus seguidores con una campaña que va más allá de la música y el entretenimiento: un llamado a reflexionar sobre la salud mental. El artista colombiano se convirtió en protagonista del Circo Sonriso, una producción creada junto a la empresa de envíos Inter Rapidísimo, que busca visibilizar la depresión y el impacto emocional que muchas personas enfrentan en estas fechas.
La pieza audiovisual muestra a Balvin caracterizado como “Bling Bling”, un payaso que se prepara para un acto extremo: subir una escalera de más de quince metros y atravesar aros de fuego ante un público que lo ovaciona. Sin embargo, detrás de la sonrisa pintada y los aplausos, el personaje vive un conflicto interno. En una escena simbólica, Bling Bling se sumerge en el agua y revive recuerdos familiares, revelando que la tristeza puede ocultarse tras el maquillaje y la apariencia alegre.
El mensaje central de la campaña es contundente: “La depresión también se maquilla”. Al final del video, el payaso se desmaquilla y aparece J Balvin, reforzando la idea de que incluso quienes parecen felices pueden estar atravesando momentos difíciles. El cierre invita a valorar la compañía de los seres queridos: “Estar en familia siempre será un motivo para estar bien. Feliz Navidad.”
Este proyecto cobra relevancia en un contexto donde, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 4,7 % de la población colombiana —aproximadamente 2,4 millones de personas— vive con depresión, una cifra superior al promedio global. Las fiestas decembrinas, aunque asociadas con alegría, también pueden generar estrés, ansiedad y sentimientos de soledad, especialmente en quienes enfrentan dificultades económicas o personales.
Con esta campaña, J Balvin no solo refuerza su compromiso social, sino que abre la conversación sobre la importancia de cuidar la salud mental y romper estigmas. El artista invita a sus seguidores a estar atentos a las señales, ofrecer apoyo y recordar que hablar es el primer paso para sanar.



