Las autoridades colombianas confirmaron que el bus involucrado en el accidente ocurrido el pasado 14 de diciembre en Antioquia, en el que 17 personas perdieron la vida —16 de ellos estudiantes del Liceo Antioqueño de Bello y el conductor— y otras 20 resultaron heridas, no cumplía con la revisión técnico-mecánica exigida por la ley y presentaba irregularidades graves en su inspección.
La Superintendencia de Transporte y el Ministerio de Transporte realizaron una investigación preliminar tras el siniestro en la vía entre Remedios y Zaragoza, en el sector Belén, y determinaron que el Centro de Diagnóstico Automotor (CDA) Comercializadora Servisuper Ltda., encargado de expedir el certificado del vehículo, alteró los resultados de la revisión técnico-mecánica y de emisiones contaminantes, aprobando el bus de placas SON847 de manera irregular y reportando datos inconsistentes al Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT).
Según las autoridades, la inspección no cumplió ni siquiera con el 20 % de los requisitos técnicos obligatorios que exige la normativa, lo que habría puesto en riesgo la integridad de los pasajeros desde antes de iniciar el viaje. Entre las fallas detectadas están omisiones en la revisión de llantas, luces, carrocería, cinturones de seguridad, salidas de emergencia y otros elementos de seguridad esenciales.
Como medida preventiva y de control, la Superintendencia ordenó la suspensión inmediata por seis meses del CDA involucrado, lo que implica que no podrá expedir certificados de revisión técnico-mecánica ni de emisiones contaminantes, además de abrir una investigación administrativa con posibles cargos formales por presuntas alteraciones en el proceso de certificación del bus.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, respaldó las sanciones y afirmó que la seguridad vial es una prioridad del Gobierno, reiterando que hechos como este “jamás debieron ocurrir” y que se sancionará con firmeza toda negligencia o irregularidad que ponga en riesgo vidas en las carreteras.
Este descubrimiento añade un nuevo enfoque a la tragedia, ya que la falta de cumplimiento de las normas de seguridad podría haber contribuido al accidente que enluta al país y encendió el debate sobre los controles de transporte escolar y de excursiones en Colombia.



