El Gobierno anuncia que la gasolina bajará $300 desde febrero: así será el alivio para los conductores

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Después de meses de expectativa, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, confirmó que a partir de febrero de 2026 el precio de la gasolina en Colombia bajará alrededor de $300 por galón, marcando el primer descenso en años para este combustible, tras un largo periodo de incrementos sostenidos.

El anuncio se dio en entrevista con Caracol Radio, donde Ávila explicó que la reducción se hace posible gracias a que el Gobierno terminó de saldar la deuda acumulada del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), un déficit que durante años había impedido ajustes a la baja y que obligó a subir el precio del combustible entre 2022 y 2025.

La disminución se aplicará en todo el país, y aunque el monto exacto comenzará a reflejarse dependiendo de la rotación de inventarios en cada estación, el Gobierno aseguró que se trata de una decisión estructural, pensada para aliviar el bolsillo de los colombianos sin comprometer la sostenibilidad fiscal del Estado

El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, también confirmó que la reducción comenzará el 1 de febrero, como resultado del saneamiento del FEPC y de una revisión técnica conjunta entre las carteras de Minas y Hacienda. Según Palma, esta será una “reducción gradual, ordenada y transparente”, que busca evitar distorsiones en el mercado de combustibles y que marca un hito al convertirse en la primera baja del precio bajo el actual Gobierno.

No obstante, expertos del sector han señalado que, aunque la rebaja de $300 es positiva, el precio de la gasolina sigue siendo alto frente a años anteriores, cuando el galón rondaba los $9.000 antes del ciclo de incrementos. Pese a esto, el Gobierno insiste en que el ajuste responde a la coyuntura fiscal y a la necesidad de mantener equilibradas las cuentas públicas en un escenario internacional volátil.

Por ahora, la noticia representa un respiro para conductores particulares, motociclistas, plataformas de transporte y sectores que dependen del combustible en su operación diaria, justo en un momento en el que el costo de vida sigue presionado por factores internos y externos.