El precio de la gasolina vuelve a estar en el centro del debate político en Colombia. Esta vez, el tema fue reactivado por el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, quien reapareció en el escenario público con una propuesta que ya genera reacciones: bajar el galón de gasolina hasta los 12.000 pesos.
Quintero lanzó la iniciativa desde una estación de servicio en Bogotá, en lo que también fue leído como un nuevo movimiento dentro de su camino electoral. La propuesta, que plantea una reducción cercana a los 4.000 pesos frente al precio actual en varias ciudades del país, busca conectar con el descontento ciudadano por el alto costo del combustible, uno de los gastos que más golpea el bolsillo de trabajadores, transportadores y familias.
Actualmente, el galón de gasolina en Colombia ronda los 16.000 pesos en las principales ciudades, luego de varios incrementos graduales aplicados por el Gobierno nacional para cerrar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). Ese ajuste permitió sanear las cuentas estatales, pero también elevó significativamente el costo de vida.
Según Quintero, ya existen condiciones económicas que permitirían una reducción del precio, entre ellas el cierre del déficit del FEPC y la apreciación del peso frente al dólar. En ese sentido, el exmandatario cuestionó que, pese a estos cambios, los ciudadanos sigan pagando gasolina a precios históricos.
Sin embargo, la propuesta no ha estado exenta de críticas. Economistas y analistas han advertido que bajar el precio del combustible sin una fuente clara de financiación podría generar nuevos desbalances fiscales o afectar recursos que hoy se destinan a otros subsidios, como el del diésel. Además, recuerdan que el precio del combustible en Colombia está atado a variables internacionales como el valor del petróleo y la tasa de cambio.
El planteamiento de Quintero aparece, además, en un contexto político clave. En las últimas semanas, el propio presidente Gustavo Petro anunció que el precio de la gasolina podría empezar a bajar gradualmente, tras el saneamiento del FEPC, lo que abre un debate sobre cuánto podría disminuir y en qué plazos.
Así, la pregunta sigue abierta: ¿hasta dónde puede bajar realmente la gasolina en Colombia? Por ahora, la iniciativa de Quintero pone el tema sobre la mesa electoral y promete convertirse en uno de los asuntos económicos más discutidos en la antesala de las próximas elecciones.



