Hijo de Nicolás Maduro asegura que el exmandatario “está bien y fuerte” en prisión de Nueva York

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A pocos días de cumplirse el primer mes de la operación militar que terminó con la captura de Nicolás Maduro, su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra, entregó nuevas declaraciones sobre el estado del exmandatario venezolano, hoy recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York. Según explicó tras un encuentro con dirigentes del oficialismo, Maduro “está bien, fuerte y animado” pese a su situación judicial, un mensaje que —según dijo— fue transmitido por los abogados que lo visitan con regularidad.

Maduro fue arrestado el 3 de enero, en un operativo ejecutado por fuerzas estadounidenses en Caracas, y trasladado posteriormente a territorio norteamericano. El proceso judicial avanza en la Corte del Distrito Sur de Manhattan, donde el exmandatario se declaró inocente en su primera audiencia. La siguiente está programada para el 17 de marzo, fecha en la que continuará respondiendo por cargos relacionados con narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, entre otros señalamientos.

Mientras el juicio avanza, desde Venezuela se mantiene la tensión política. Cientos de simpatizantes del chavismo han marchado en Caracas para exigir la libertad de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron capturados juntos durante la operación militar. La movilización también ha coincidido con los movimientos de transición interna dirigidos por la presidenta interina Delcy Rodríguez, quien asumió funciones tras la detención del mandatario.

Sobre la salud emocional y física del exmandatario, su hijo reiteró que “se mantiene fuerte y confiando en su gente”, e invitó a la militancia a no caer en el desánimo. A su vez, desde el gobierno interino venezolano se insiste en que el caso tiene un carácter político y aseguran estar en un proceso de “acompañamiento y defensa” ante las autoridades estadounidenses.

Por ahora, Maduro permanecerá recluido en la prisión federal mientras avanza el proceso judicial en su contra. La expectativa crece ante lo que pueda ocurrir en la audiencia de marzo y los posibles efectos que este caso tenga en la ya compleja relación entre Venezuela y Estados Unidos.