Medellín, Colombia. Las autoridades capturaron en Medellín a Felipe Gilinski Coronado, un hombre señalado de estafar a varios empresarios tras hacerse pasar como supuesto heredero del reconocido Grupo Gilinski. De acuerdo con la investigación, el capturado no tendría ningún vínculo real con esa familia, pero habría utilizado el apellido para generar confianza y obtener millonarias sumas de dinero mediante negocios inexistentes.
Según la Fiscalía, el hombre en realidad nació como Andrés Felipe Restrepo Coronado y cambió legalmente su nombre en julio de 2022. A partir de ese momento comenzó a presentarse como miembro de una influyente familia empresarial del país, lo que le habría facilitado acceder a círculos económicos y convencer a sus víctimas de participar en supuestas inversiones de alta rentabilidad.
Las autoridades indicaron que Gilinski Coronado ofrecía oportunidades de negocio relacionadas con el alquiler de camionetas blindadas, contratos con la Unidad Nacional de Protección (UNP), inversiones en oro, empresas de seguridad privada y comercialización de repuestos para vehículos, proyectos que, según las denuncias, nunca se materializaron.
El esquema, al parecer, funcionaba bajo una modalidad similar a un sistema piramidal, en el que el dinero de nuevos inversionistas se utilizaba para cumplir compromisos con socios anteriores. Sin embargo, en 2023 comenzaron los incumplimientos y retrasos en los pagos, lo que llevó a varios afectados a presentar denuncias ante las autoridades.
De acuerdo con los reportes oficiales, al menos cinco personas habrían sido víctimas de estas estafas, con pérdidas que superarían los 2.500 millones de pesos. La situación encendió las alarmas cuando los inversionistas dejaron de recibir respuestas claras y el presunto heredero comenzó a evadir sus compromisos financieros.
La captura se realizó durante un allanamiento en un apartamento del sector de El Poblado, en Medellín, en una operación conjunta entre el CTI de la Fiscalía y la Policía Nacional. En el procedimiento también fue detenida su esposa, Manuela Jiménez Gutiérrez, quien igualmente fue presentada ante un juez de control de garantías.
Ambos fueron imputados por el delito de estafa agravada, aunque se declararon inocentes de los cargos. La audiencia de medida de aseguramiento fue aplazada, mientras las autoridades continúan recolectando pruebas y no descartan que puedan aparecer más víctimas relacionadas con este caso.



