Estados Unidos podría enfrentar un nuevo cierre de Gobierno: tensiones políticas ponen en riesgo el presupuesto federal

Foto: Web
2 min. lectura

Estados Unidos podría entrar nuevamente en un cierre parcial del Gobierno (shutdown) a partir de la medianoche de este viernes 30 de enero, lo que marcaría el segundo cierre en menos de cuatro meses, según informó Noticias RCN. El país se encuentra al borde de repetir el caos administrativo vivido entre octubre y noviembre de 2025, cuando enfrentó el cierre más largo registrado, con 43 días de parálisis federal.

El detonante de esta nueva crisis es la falta de consenso en el Congreso para aprobar uno de los seis proyectos de gasto federal, específicamente el relacionado con la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende la cuestionada agencia ICE. La oposición demócrata se negó a aprobar el paquete luego de exigir mayores controles, restricciones y reformas a las operaciones migratorias, especialmente tras la indignación nacional por la muerte de manifestantes durante redadas federales en Mineápolis.

Según el reporte, aunque el presidente Donald Trump anunció un acuerdo parcial con los demócratas para destrabar cinco de los seis proyectos del paquete presupuestario —dejando fuera temporalmente el financiamiento del DHS—, el proceso legislativo impide que el cierre se evite por completo este fin de semana. Incluso si el Senado vota este viernes, la propuesta deberá regresar a la Cámara de Representantes por ser un texto distinto al aprobado anteriormente, lo que hace inevitable una pausa en las operaciones federales.

El presidente Trump ha insistido públicamente en evitar un cierre prolongado:

“Lo único que puede ralentizar el país es otro cierre largo y nefasto del Estado federal”, escribió en su plataforma Truth Social.

En el centro del desacuerdo está el futuro de ICE. Los demócratas exigen que se introduzcan controles formales, como cámaras corporales para los agentes migratorios, protocolos más estrictos para detenciones y mayor supervisión de procedimientos. Los republicanos, por su parte, acusan al partido opositor de utilizar la crisis migratoria como herramienta política y bloquean cualquier intento de condicionar el financiamiento.

Mientras tanto, millones de trabajadores federales se preparan para un posible impacto. Durante el último cierre, se registraron cancelaciones masivas de vuelos, suspensión de salarios y congestión aérea, debido a la falta de personal en aeropuertos —un antecedente que preocupa a agencias y ciudadanos.

Si no se llega a un acuerdo completo en el Congreso en las próximas horas, Estados Unidos vivirá un fin de semana con un nuevo cierre parcial de Gobierno, justo en un momento crítico marcado por tensiones políticas, enfrentamientos legislativos y un ambiente preelectoral cada vez más polarizado.