México y Estados Unidos afinan agendas tras aranceles por petróleo enviado a Cuba: tensión diplomática y advertencias humanitarias

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México y Estados Unidos sostuvieron un nuevo acercamiento diplomático luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva para imponer aranceles adicionales a los países que vendan o suministren petróleo a Cuba. La medida, anunciada el 29 de enero, encendió alarmas en el gobierno mexicano, que actualmente es el principal proveedor de crudo de la isla tras la caída de los envíos venezolanos en 2025.

El canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio sostuvieron una llamada telefónica este viernes 30 de enero, en la que reiteraron la intención de “estrechar la colaboración bilateral y avanzar en agendas de interés común”, según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores. Ambos funcionarios coincidieron en la necesidad de mantener la cooperación en materia regional y de seguridad.

La conversación se produjo apenas un día después del anuncio de la orden ejecutiva, que establece un mecanismo para que el Departamento de Comercio determine si un país suministra petróleo a Cuba y, en consecuencia, recomiende una tarifa arancelaria adicional. Esta decisión podría impactar directamente a México, que ha mantenido una política de solidaridad histórica con la isla.

Horas antes de la llamada, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum advirtió que los aranceles podrían provocar una “crisis humanitaria de gran alcance” en Cuba, afectando servicios esenciales como hospitales, alimentación y abastecimiento energético. Sheinbaum también afirmó que su gobierno buscará alternativas para apoyar al pueblo cubano sin desestabilizar las relaciones con Estados Unidos.

En su postura oficial, la mandataria señaló que instruyó a la cancillería a entablar contacto con Washington para conocer el alcance real del decreto y advertir sobre el impacto potencial en la población cubana. Este movimiento se suma a una conversación previa entre Sheinbaum y Trump, de alrededor de 40 minutos, calificada por ambos gobiernos como “cordial y productiva”.

La orden ejecutiva marca un nuevo capítulo en la política estadounidense hacia Cuba y tensiona las relaciones comerciales con México, que deberá evaluar su margen de maniobra en medio de un contexto geopolítico complejo. Por ahora, los dos países afirmaron que seguirán en diálogo para encontrar salidas que no afecten las prioridades de seguridad ni agraven la situación humanitaria en la isla.