Fedegán alerta por más de 231.000 hectáreas afectadas por las lluvias y propone plan urgente de recuperación para el campo colombiano

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La emergencia invernal sigue golpeando con fuerza al campo colombiano. Según el más reciente balance de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), 231.208 hectáreas han resultado afectadas por las lluvias en todo el país, además de 27.075 predios impactados, 564.719 bovinos y búfalos comprometidos y la muerte de 3.166 animales, cifras que evidencian la magnitud de la crisis rural.

El panorama no solo afecta a la ganadería: el censo preliminar indica que más de 30.000 hectáreas de cultivos —entre plátano, arroz, maíz, algodón, yuca, hortalizas y cacao— han sido dañadas, con costos estimados en $700.000 millones solo para el sector agrícola.

Las zonas más golpeadas por la emergencia

Aunque la afectación es nacional, los registros más críticos se concentran en Córdoba, Bolívar y el norte de Antioquia, donde se reportan 38 municipios, 8.577 predios y más de 493.000 bovinos afectados por inundaciones prolongadas. En total, las pasturas han quedado bajo el agua o han sido arrasadas, dejando a miles de animales sin alimento y en alto riesgo sanitario.

Un plan de contingencia para apoyar a los ganaderos

Ante este escenario, el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, envió una carta al Ministerio de Agricultura proponiendo un paquete de medidas urgentes para mitigar el impacto de la emergencia. Entre las solicitudes de corto plazo se encuentran:

●            Congelar entre seis meses y un año el pago de capital e intereses de créditos agropecuarios en las zonas afectadas.

●            Crear una línea especial de crédito con tasa cero, cinco años de plazo y un año de gracia para financiar la recuperación productiva.

●            Exonerar el impuesto predial 2026 a predios afectados, argumentando que la tributación debe responder a su capacidad productiva.

●            Garantizar suplementos alimenticios para pequeños ganaderos a través de convenios previos con el Ministerio, estrategia que Fedegán asegura haber implementado exitosamente.

Una recuperación que tardará meses

Lafaurie, además, advirtió que la recuperación total de las praderas puede tardar al menos seis meses una vez bajen las aguas, tiempo durante el cual los productores deberán asumir costos de arrendamiento de pasturas y suplementación que les es imposible cubrir sin apoyo estatal.

La crisis climática, que ha combinado fenómenos prolongados de La Niña y episodios de “frentes fríos” de alta intensidad, demuestra nuevamente la vulnerabilidad del país frente a eventos extremos. Fedegán insiste en que se requieren soluciones estructurales en materia de prevención, mitigación y asistencia técnica para evitar que las emergencias sigan afectando de manera recurrente al sector rural.