Un nuevo video viral volvió a encender la conversación sobre los “therians” en redes sociales. Esta vez, las imágenes muestran cómo un conductor de bus en México le cierra la puerta en la cara a un joven que intentaba subir, aparentemente por su forma de vestirse y comportarse, generando indignación, burlas y un debate que ya escala a nivel regional.
El momento que encendió las redes
En el video se ve a un joven identificado como therian acercándose al bus para abordar, pero el conductor, sin dejarlo subir, le cierra la puerta justo en la cara.
El choque no solo fue físico: el chofer lanzó la frase “Luego los atropellan si siguen haciendo sus mamdas”, lo que desató aún más molestia entre miles de internautas.
Mientras la puerta se cerraba, el joven quedó en la acera sin poder abordar, mientras otras personas grababan la escena. Muchos usuarios catalogaron el hecho como discriminación, mientras que otros defendieron al conductor, argumentando que “no son comportamientos adecuados” en el espacio público.
Pero… ¿qué es ser ‘therian’?
El caso reactivó un tema que venía creciendo: las identidades juveniles emergentes y cómo la sociedad reacciona ante ellas.
Los therians son jóvenes que se identifican profunda y emocionalmente con algún animal —como lobos, gatos, zorros o aves— y expresan ese vínculo a través de gestos, comportamientos o accesorios. No es un disfraz ni cosplay; para ellos es una vivencia personal, espiritual o identitaria muy seria.
En redes, la tendencia ha explotado: cada vez aparecen más videos, testimonios y comunidades en Latinoamérica. Sin embargo, esa misma visibilidad también ha traído burlas, ataques y rechazo.
Reacciones divididas: ¿acto de discriminación o límite social?
El video ha generado miles de comentarios.
Para algunos, lo ocurrido es una muestra clara de estigmatización hacia subculturas juveniles. Para otros, hay límites que deben respetarse en espacios públicos como el transporte.
Más allá de la polarización, el caso dejó claro que el debate sobre identidades no convencionales está lejos de apagarse.
Con el crecimiento de tendencias como los therians, la conversación sobre respeto, convivencia y diversidad juvenil seguirá sobre la mesa.



