Un ataque con drones atribuido a Irán alcanzó este lunes la gigantesca refinería Ras Tanura, una de las más importantes del mundo operada por la petrolera estatal Saudi Aramco en el este de Arabia Saudita, lo que obligó a cerrar temporalmente parte de sus operaciones y generó impactos en los mercados energéticos globales.
El humo negro sobre las instalaciones fue captado por cámaras mientras trabajadores evacuaban el área tras el impacto cerca de las plantas de procesamiento. Las defensas aéreas saudíes interceptaron dos drones, cuyos restos provocaron un pequeño incendio dentro de la refinería, sin que se reportaran víctimas.
Desde el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita indicaron que algunas unidades operativas fueron cerradas de manera preventiva, aunque el suministro de petróleo y combustibles para el mercado local no se vio afectado por el momento.
Este ataque se produce en el marco de una escalada bélica en Oriente Medio, con enfrentamientos entre Irán, Estados Unidos e Israel, y acciones militares de varias potencias y grupos en distintos países de la región. Según reportes internacionales, la ofensiva ha impactado otras infraestructuras energéticas en Kuwait, Qatar y otros estados del Golfo, con consecuencias en la producción y la seguridad del transporte de crudo y gas.
Los mercados petroleros sintieron el impacto inmediato: los precios del crudo subieron más de un 9 %, y los analistas advierten que si las tensiones continúan, los precios podrían seguir al alza y presionar la inflación global.
La importancia estratégica de Ras Tanura radica en su capacidad para procesar más de medio millón de barriles diarios y servir como uno de los principales puntos de exportación de petróleo saudí hacia Asia, Europa y otras regiones, lo que convierte al complejo en un objetivo sensible en cualquier conflicto regional.



