El gobierno de Irán anunció la suspensión de los bombardeos contra países vecinos de Oriente Medio, en un intento por reducir la escalada militar en la región, aunque dejó claro que mantiene el derecho a contraatacar si se produce una agresión desde esos territorios. La decisión fue comunicada por el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, en medio del conflicto que enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel y que ha elevado las tensiones en todo el Medio Oriente.
Durante un discurso televisado, el mandatario explicó que el consejo de liderazgo temporal del país aprobó detener los ataques con misiles y drones dirigidos a países vecinos, siempre que estos no participen en ofensivas contra territorio iraní. Pezeshkian aseguró además que Irán no tiene intención de invadir otras naciones y pidió disculpas a los países afectados por los recientes ataques en la región.
La decisión llega después de varios días de tensión en los que Irán lanzó ataques contra objetivos en países del Golfo y contra bases vinculadas a Estados Unidos e Israel, en respuesta a los bombardeos que ambos países realizaron sobre territorio iraní. Estas acciones han ampliado el conflicto y generado preocupación internacional por el riesgo de una guerra regional de mayor escala.
A pesar de la suspensión de los ataques contra vecinos, el gobierno iraní reiteró que continuará defendiendo su territorio y responderá militarmente si considera que una ofensiva proviene desde alguno de esos países. Con este anuncio, Teherán intenta enviar una señal de desescalada regional mientras mantiene su postura firme frente a sus adversarios directos.
El conflicto en Medio Oriente sigue evolucionando y ha provocado preocupación internacional por su impacto político, económico y energético, especialmente por el riesgo de interrupciones en rutas estratégicas de petróleo y por el aumento de la tensión entre potencias globales.



