Crisis global por el cierre del estrecho de Ormuz: ocho muertos, 21 ataques y 3.000 embarcaciones represadas

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El comercio energético mundial atraviesa uno de sus momentos más críticos tras el cierre casi total del estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por donde solía movilizarse la quinta parte de los hidrocarburos del planeta. De acuerdo con inteligencia marítima de Windward, el tráfico en la zona cayó un 97% desde el inicio de las hostilidades, un desplome sin precedentes que ya provocó un alza del 87% en los precios del combustible para barcos, alcanzando niveles no vistos desde la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022.

Una vía estratégica paralizada

En condiciones normales, por Ormuz transitaban unas 120 embarcaciones por día, pero en las últimas dos semanas apenas han cruzado 77 buques, revelando la magnitud del bloqueo impuesto por Irán desde el 28 de febrero, en respuesta a ataques de Estados Unidos e Israel. Este freno súbito ha desencadenado una cadena de efectos globales que golpea el comercio, la energía y la estabilidad geopolítica.

Ocho muertos y 21 ataques registrados

La Organización Marítima Internacional (OMI) informó que la seguridad en la zona se ha deteriorado al extremo:

●            8 marinos o trabajadores portuarios han muerto,

●            4 personas están desaparecidas,

●            10 resultaron heridas,

●            y 21 buques comerciales —incluidos 10 petroleros— han sido atacados o afectados por incidentes en el golfo de Omán y el estrecho de Ormuz desde el 1 de marzo.

El registro evidencia que la región se encuentra al borde de una crisis humanitaria, logística y militar, con un corredor marítimo convertido en zona de alto riesgo.

La OTAN y EE. UU.: desacuerdos y tensiones

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 18 de marzo en su red social que su país podría “dejar que los países que lo usan” resuelvan el bloqueo, argumentando que EE. UU. no depende del estrecho. Su comentario llega luego de que la OTAN rechazara participar en una operación conjunta para reabrir la vía marítima.

Mientras tanto, el secretario general de la alianza, Mark Rutte, aseguró que los aliados están en “conversaciones activas” para encontrar una forma viable de reabrir el paso, aunque de momento no existe un plan concreto ni un compromiso militar claro.

3.000 embarcaciones atrapadas

El cierre ha dejado 3.000 embarcaciones represadas y cerca de 20.000 marinos afectados, lo que convierte al estrecho de Ormuz en el epicentro de una crisis que amenaza con desestabilizar aún más los mercados globales y profundizar tensiones diplomáticas.

La incertidumbre crece a medida que el bloqueo se prolonga, y el mundo observa con preocupación si las potencias lograrán desbloquear un corredor vital para el flujo energético global.