El prontuario criminal de alias ‘Pachanga’ y ‘Pablito’, los hermanos señalados de secuestrar a Diana Ospina en Bogotá
Las autoridades de Bogotá revelaron nuevos y contundentes detalles sobre el historial delictivo de los hermanos Diego Armando y Juan Pablo Gómez Cardozo, conocidos con los alias de ‘Pachanga’ y ‘Pablito’, presuntos responsables del secuestro y del llamado paseo millonario del que fue víctima Diana Ospina, una mujer retenida durante más de 40 horas tras salir de un establecimiento nocturno en el norte de la capital.
La captura de los dos hombres no solo permitió esclarecer cómo operaron, sino que dejó en evidencia un extenso prontuario criminal y serias fallas en los controles judiciales, ya que uno de ellos se encontraba cumpliendo detención domiciliaria al momento de cometer el delito.
Un secuestro planeado con roles definidos
De acuerdo con la investigación liderada por la Policía Metropolitana de Bogotá, el secuestro ocurrió en la madrugada del 22 de febrero de 2026, luego de que la víctima saliera de una discoteca ubicada en la localidad de Chapinero.
Alias ‘Pablito’, de 21 años, habría sido el encargado de recoger a Diana Ospina en un taxi y ganarse su confianza, haciéndose pasar por un conductor de servicio público. Una vez la mujer llegó a su residencia, fue interceptada por otros hombres, entre ellos su hermano ‘Pachanga’, para dar inicio a un recorrido forzado por varias zonas de la ciudad.
Durante ese tiempo, los delincuentes le habrían exigido el acceso a sus cuentas bancarias y recursos económicos, bajo amenazas, mientras la trasladaban por localidades como Suba, Bosa, San Cristóbal y Usme.
Más de 40 horas retenida y una ruta clave para la investigación
Uno de los elementos determinantes para la captura fue el análisis del GPS del taxi, que permitió reconstruir con precisión los movimientos realizados durante el secuestro. Según las autoridades, Diana Ospina permaneció retenida por aproximadamente 43 horas en una vivienda del sur de la ciudad.
La investigación incluyó el análisis de más de 60.000 datos, 12 horas de grabaciones de cámaras de seguridad y múltiples entrevistas, con las que se logró identificar a los responsables y su modo de operación.
Alias ‘Pachanga’: cabecilla reincidente y con casa por cárcel
El caso ha generado aún más indignación luego de confirmarse que Diego Armando Gómez Cardozo, alias ‘Pachanga’, de 33 años, tenía antecedentes por hurto y porte ilegal de armas y se encontraba cumpliendo detención domiciliaria cuando participó en el secuestro.
Según las autoridades distritales, el hombre ya había pasado tres años en prisión y era señalado como el cabecilla de la estructura delincuencial, encargándose de la intimidación directa y de coordinar el paseo millonario.
‘Pablito’: perfilador de víctimas recién salido de prisión
Por su parte, Juan Pablo Gómez Cardozo, alias ‘Pablito’, había salido de la cárcel seis meses antes de los hechos y también contaba con antecedentes por hurto agravado y tráfico de armas. Las investigaciones indican que utilizaba su trabajo como conductor para perfilar a las víctimas, especialmente personas que salían de bares y discotecas en horas de la madrugada.
Una posible red criminal más amplia
Uno de los hallazgos que encendió las alarmas de las autoridades es que el dueño del taxi utilizado en el secuestro de Diana Ospina estaría relacionado con otros hechos criminales, incluido el caso del profesor Neill Cubides, también víctima de secuestro en Bogotá.
Esta coincidencia abrió la hipótesis de una red de apoyo logístico que facilitaría vehículos de servicio público para cometer delitos, lo que actualmente es materia de investigación por parte de la Fiscalía y la Policía.
Judicialización y llamado a reforzar controles
Los hermanos Gómez Cardozo fueron enviados a centros carcelarios mientras avanzan los procesos por secuestro extorsivo agravado y otros delitos. Entre tanto, el Distrito y el Gobierno Nacional anunciaron medidas para reforzar los controles al gremio de transporte y prevenir nuevos casos de paseo millonario en la ciudad.
El caso de Diana Ospina se ha convertido en un llamado urgente a fortalecer la seguridad y cerrar los vacíos que permiten que delincuentes reincidentes sigan operando en Bogotá



