La crisis del sistema de salud en Colombia continúa profundizándose y podría derivar en una tragedia humanitaria, según la alerta lanzada por el exsuperintendente nacional de Salud, Fabio Aristizábal, quien aseguró que millones de pacientes están siendo afectados por retrasos, trámites represados y un grave deterioro financiero de las EPS intervenidas por el Gobierno.
En entrevista con Noticias RCN, el exfuncionario advirtió que la situación actual ya no es un problema administrativo, sino un escenario que golpea directamente la vida y la salud de los colombianos, especialmente de los usuarios de Nueva EPS, la más grande del país.
“Asfixia mecánica” del sistema de salud
Aristizábal describió el momento que atraviesa el sistema como una “asfixia mecánica”, en la que los pacientes quedan atrapados en una represa de trámites, autorizaciones pendientes y servicios que no se prestan a tiempo.
“Cada día que pasa, cada hora que pasa, con un trámite que no se lleva a cabo, incluso con órdenes judiciales, la salud de los pacientes empeora”, afirmó, al señalar que los retrasos están teniendo consecuencias irreversibles para quienes esperan medicamentos, cirugías o tratamientos de alto costo.
Según sus cálculos, cerca de 10 millones de colombianos podrían verse afectados por este embotellamiento del sistema, lo que incrementa el riesgo de muertes evitables y complicaciones médicas graves.
Usuarios de Nueva EPS, entre los más afectados
Uno de los puntos más críticos señalados por Aristizábal es la situación de la Nueva EPS, actualmente intervenida por el Gobierno. El exsuperintendente indicó que, lejos de mejorar, los indicadores de esta entidad se han seguido deteriorando, afectando a millones de afiliados en todo el país.
Casos de pacientes que fallecen esperando autorizaciones, bebés trasladados entre ciudades para recibir exámenes básicos y usuarios que no logran acceder a medicamentos esenciales, hacen parte del panorama que, según el exfuncionario, refleja el colapso progresivo del sistema.
Cifras financieras que encienden las alarmas
Aristizábal recordó que los organismos de control han revelado cifras alarmantes sobre el estado financiero de la Nueva EPS: un pasivo superior a 21 billones de pesos, un patrimonio negativo que supera los 9 billones y anticipos sin legalizar por más de 15 billones de pesos.
Pese a la intervención, el exsuperintendente cuestionó que ya se hayan nombrado cinco interventores sin que se evidencien mejoras sustanciales en la operación ni en la atención a los usuarios.
Duras críticas a los entes de control
El exfuncionario también lanzó fuertes cuestionamientos contra la Superintendencia Nacional de Salud, la Procuraduría y la Contraloría, a quienes señaló por no actuar con la contundencia necesaria frente al deterioro del sistema.
“¿Dónde están los entes de control? ¿Por qué no han actuado cuando la crisis se profundiza cada día?”, preguntó Aristizábal, al advertir que la falta de decisiones oportunas está cobrando un alto costo social y humano.
Llamado urgente para evitar un desenlace mayor
Para Aristizábal, la crisis que atraviesa el sistema de salud colombiano no es inevitable, pero sí requiere medidas urgentes, técnicas y no improvisadas, que prioricen la atención de los pacientes por encima de disputas políticas.
De no corregirse el rumbo, advirtió, el país podría enfrentar una tragedia humanitaria silenciosa, en la que miles de personas sigan enfermando o muriendo mientras esperan una atención que nunca llega.



