En medio del conflicto en Oriente Medio y de las tensiones con Estados Unidos, Irán confirmó que ya empezó a recibir ingresos por el cobro de peajes a los buques que transitan por el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo para el comercio energético global.
La información fue confirmada este 23 de abril de 2026 por el vicepresidente del Parlamento iraní, Hamidreza Hajibabaei, quien aseguró que los primeros pagos ya fueron depositados en el Banco Central de Irán. Según las autoridades de Teherán, la medida continuará vigente mientras se mantenga el bloqueo naval estadounidense en su contra.
Un punto clave para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y es considerado un cuello de botella fundamental para la economía global. En condiciones normales, por esta vía circula cerca del 20 % del petróleo y el gas que se comercia en el mundo, lo que explica el impacto inmediato que ha tenido la situación en los precios internacionales de los hidrocarburos.
Desde el inicio del conflicto, Irán exige que todas las embarcaciones soliciten permiso previo para cruzar el estrecho y acepten el pago de los peajes impuestos por la República Islámica, como parte de sus medidas de presión frente a Washington.
Ingresos aún sin cifras claras
Aunque Irán confirmó que ya comenzó a percibir recursos, no se han revelado detalles sobre el monto exacto recibido, la divisa utilizada ni la tarifa fija por buque. Sin embargo, medios vinculados a la Guardia Revolucionaria han estimado que el cobro podría alcanzar hasta dos millones de dólares por embarcación, o establecerse con base en el tipo de carga, similar al sistema aplicado en el Canal de Suez.
De acuerdo con estas proyecciones, Teherán podría obtener ingresos anuales cercanos a los 100.000 millones de dólares, una cifra incluso superior a los recursos que actualmente recibe por la venta de su petróleo.
Riesgos para la navegación y advertencias militares
La situación en el estrecho se ha visto agravada por reportes sobre la posible instalación de explosivos marinos. Según filtraciones citadas por medios estadounidenses, Irán habría desplegado al menos una veintena de artefactos explosivos en una zona de más de 1.400 kilómetros cuadrados, lo que ha generado alertas entre las fuerzas navales occidentales.
Aunque el expresidente estadounidense Donald Trump afirmó recientemente que Irán estaba retirando las minas con apoyo de Estados Unidos, Teherán no ha confirmado oficialmente dicha información, lo que mantiene la incertidumbre sobre la seguridad de la navegación en la región.
Desminado podría tardar meses
Desde el Pentágono, se advirtió que una eventual operación para retirar los explosivos del estrecho de Ormuz podría tardar hasta seis meses, debido a la complejidad técnica y los riesgos del procedimiento. No obstante, voceros del Departamento de Defensa estadounidense aseguraron que parte de esa información ha sido exagerada o sacada de contexto, al provenir de sesiones informativas clasificadas en el Congreso
Mientras tanto, Irán ha reiterado que no reabrirá completamente el paso marítimo hasta que Estados Unidos levante el bloqueo naval, prolongando así una crisis que mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional.



