Las alarmas están encendidas en Antioquia de cara a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026. Según informes de la Misión de Observación Electoral (MOE) y análisis de las autoridades, al menos 37 municipios del departamento presentan riesgos por posibles hechos de violencia, fraude electoral y presiones de grupos armados ilegales.
De acuerdo con el reporte, 18 municipios están catalogados en riesgo extremo, 14 en riesgo alto y cinco en riesgo medio debido a la combinación de amenazas relacionadas con conflicto armado, delitos electorales y vulneraciones a la libertad de los votantes. Municipios como Amalfi y Dabeiba aparecen entre los más afectados por la presencia de estructuras ilegales y situaciones de inseguridad.
La Gobernación de Antioquia también presentó un modelo predictivo llamado Índice Compuesto de Riesgo Electoral (ICRE 2026), desarrollado para anticipar posibles afectaciones durante la jornada democrática. Este sistema analiza variables como amenazas armadas, vulnerabilidad territorial y capacidad institucional en los 125 municipios del departamento.
Según las autoridades, las zonas más críticas se concentran en subregiones como el Bajo Cauca, Nordeste y Norte de Antioquia, donde persisten disputas entre grupos ilegales y problemas de orden público. El objetivo es reforzar la presencia de la Fuerza Pública, organismos de control y la Registraduría para garantizar transparencia y seguridad en los comicios.
Además de los riesgos de violencia, la MOE alertó sobre posibles maniobras de fraude electoral en decenas de municipios antioqueños, incluyendo irregularidades en la votación para Senado y Cámara de Representantes. Organizaciones y líderes políticos han pedido mayor vigilancia y acciones preventivas para proteger el derecho al voto y evitar intimidaciones contra candidatos, periodistas y líderes sociales.



