Un nuevo caso de imprudencia en las vías encendió las alarmas en Pereira. Un conductor en estado de embriaguez arrolló a un ciclista de 63 años en plena avenida 30 de Agosto, una de las vías más transitadas de la ciudad, dejando al adulto mayor con múltiples lesiones.
El hecho se registró en la mañana del jueves 4 de junio de 2026, sobre las 6:55 a. m., justo frente a la institución educativa Aquilino Bedoya. Según el reporte de las autoridades, el accidente fue atendido tras el llamado de ciudadanos que alertaron sobre una persona herida en la vía pública.
Al llegar al lugar, uniformados de la Policía Nacional encontraron al ciclista tendido sobre la calzada, luego de haber sido impactado por una camioneta Kia Sportage de color negro.
La víctima, un hombre de 63 años, recibió atención inicial en el sitio y posteriormente fue trasladada a la Clínica Noé, donde fue valorada por personal médico debido a las lesiones sufridas tras el fuerte impacto.
De acuerdo con la información oficial, el adulto mayor presentó traumatismos en la cadera y el hombro derecho. Aunque fue remitido para una valoración más detallada, hasta el momento no se ha entregado un reporte definitivo sobre su estado de salud o evolución médica.
El conductor estaba altamente alcoholizado
Durante la atención del caso, las autoridades notaron que el conductor presentaba signos evidentes de embriaguez, por lo que procedieron a realizarle la prueba de alcoholemia.
El resultado confirmó lo peor: el hombre, de 31 años, conducía en grado tres de alcoholemia, uno de los niveles más altos contemplados en la normativa colombiana.
Ante esta situación, el implicado fue capturado en flagrancia y puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde deberá responder por el delito de lesiones personales.
Un llamado urgente a la responsabilidad
Este caso vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que representa conducir bajo los efectos del alcohol, especialmente en ciudades donde ciclistas y peatones comparten las vías con vehículos a alta velocidad.
Las autoridades reiteraron el llamado a los ciudadanos para evitar este tipo de comportamientos, que no solo ponen en peligro la vida de quien conduce, sino también la de terceros.
Mientras tanto, el ciclista permanece bajo observación médica, en medio de la preocupación de quienes siguen de cerca su estado de salud.



