A un mes de su posesión presidencial, Abelardo de la Espriella comenzará este 8 de julio una gira nacional con la que busca reunirse con autoridades locales de todo el país para identificar las principales necesidades de cada región. La primera parada será Cúcuta, donde arrancarán oficialmente los llamados “empalmes regionales”, una estrategia de transición que el presidente electo impulsará en los 32 departamentos de Colombia.
La iniciativa cobra relevancia luego de la reciente suspensión del proceso de empalme con el Gobierno Nacional y busca construir una hoja de ruta directamente desde los territorios, escuchando a gobernadores, alcaldes y líderes regionales.
Cúcuta será el punto de partida
El primer encuentro se realizará en la Gobernación de Norte de Santander y contará con la participación del gobernador William Villamizar, el alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, así como mandatarios municipales de la región y representantes del equipo de gobierno entrante.
Según explicó De la Espriella, la elección de Norte de Santander responde tanto a la importancia estratégica de la región como al respaldo electoral que obtuvo allí durante la segunda vuelta presidencial.
El mandatario electo aseguró que este territorio requiere atención prioritaria en temas de seguridad, comercio, minería e infraestructura, áreas que estarán en el centro de la discusión durante la jornada.
Seguridad en el Catatumbo, una prioridad
Uno de los temas principales de la agenda será la situación de orden público en el Catatumbo, una de las regiones más afectadas por la violencia y la presencia de grupos armados ilegales.
De la Espriella adelantó que durante esta primera reunión pretende coordinar acciones con autoridades civiles y militares para fortalecer la presencia institucional y avanzar en la recuperación del control territorial.
La seguridad fronteriza también aparece entre las prioridades del encuentro, junto con la reactivación económica y la recuperación de proyectos regionales que, según el equipo del presidente electo, han tenido retrasos durante los últimos años.
Una gira por los 32 departamentos
Los empalmes regionales forman parte de una estrategia de descentralización impulsada por el presidente electo. La idea es replicar este ejercicio en cada departamento para conocer de primera mano los problemas y necesidades de las comunidades antes de asumir oficialmente el poder el próximo 7 de agosto.
A diferencia de los procesos tradicionales de transición que suelen concentrarse en Bogotá, este esquema busca trasladar parte de la construcción de gobierno a las regiones.
Con el inicio de esta gira, De la Espriella comenzará a definir junto a las autoridades locales algunas de las líneas de acción que marcarán sus primeras decisiones como presidente de Colombia.



