Una nueva forma de delincuencia tiene en alerta a residentes y propietarios de viviendas turísticas en Cartagena. Según denuncias conocidas recientemente, algunos ladrones estarían haciéndose pasar por turistas para alquilar apartamentos por cortos periodos y, posteriormente, cometer robos en edificios y conjuntos residenciales.
El caso más reciente ocurrió en el barrio Torices, uno de los sectores con mayor movimiento turístico de la ciudad gracias a su cercanía con el Centro Histórico y las zonas de playa. Allí, un robo dejó pérdidas superiores a los 20 millones de pesos, generando preocupación entre residentes y administradores de propiedades.
De acuerdo con la denuncia, los delincuentes habrían aprovechado la ausencia de los propietarios para actuar. Tras identificar una oportunidad, presuntamente forzaron la chapa del apartamento e ingresaron al inmueble, llevándose joyas y otros objetos de valor.
La situación ha despertado inquietud entre quienes administran apartamentos destinados a alquileres de corta duración. Algunos propietarios temen que los delincuentes estén utilizando estas reservas temporales para estudiar los movimientos de los residentes, identificar inmuebles vulnerables y planear los hurtos con mayor facilidad.
La preocupación aumenta debido a que Torices es una de las zonas más visitadas por viajeros nacionales y extranjeros, lo que dificulta identificar comportamientos sospechosos entre la gran cantidad de personas que ingresan y salen diariamente de los edificios.
Habitantes del sector aseguran que la inseguridad se ha convertido en un problema recurrente y cuestionan la rapidez de la respuesta de las autoridades frente a las denuncias. Algunos residentes afirman que los robos pueden ocurrir a cualquier hora del día y que existe una creciente sensación de vulnerabilidad entre la comunidad.
Ante estos hechos, los propietarios y administradores de alojamientos turísticos han reiterado la necesidad de fortalecer los controles de ingreso, verificar con mayor rigor la identidad de los huéspedes y reforzar las medidas de seguridad en las copropiedades.
Mientras tanto, las denuncias continúan encendiendo las alarmas sobre una modalidad delictiva que podría estar aprovechando el auge de los alquileres turísticos en Cartagena para cometer hurtos en zonas de alta afluencia de visitantes.



