Un nuevo hecho de inseguridad volvió a generar preocupación en Cartagena, una de las ciudades más visitadas por turistas nacionales e internacionales. Un extranjero fue víctima de un robo en el barrio Getsemaní luego de ser seguido durante varias cuadras por un delincuente, en un caso que quedó registrado por cámaras de seguridad.
Según la información conocida, el turista caminaba por la ciudad tras desplazarse desde el sector de La Media Luna hacia Getsemaní, uno de los puntos más concurridos por visitantes debido a su oferta cultural, gastronómica y turística. Durante el recorrido, un hombre comenzó a seguirlo discretamente hasta encontrar el momento para atacar.
Las imágenes de seguridad muestran cómo el presunto ladrón observa a la víctima y reduce la distancia que los separa. Instantes después acelera el paso e intenta sorprender al extranjero para despojarlo de sus pertenencias.
El turista alcanzó a reaccionar e intentó evitar el robo, lo que derivó en un forcejeo entre ambos. Sin embargo, tras varios segundos de confrontación, el delincuente logró apoderarse de los objetos de valor y escapó corriendo del lugar. Todo el incidente quedó grabado por las cámaras instaladas en la zona.
El caso ha reabierto las preocupaciones sobre la seguridad en sectores turísticos de Cartagena. Habitantes de Getsemaní aseguran que, aunque se han realizado esfuerzos para mejorar las condiciones de seguridad en el Centro Histórico, todavía son necesarias medidas adicionales para proteger a residentes y visitantes.
Líderes comunitarios señalaron que este robo no sería un hecho aislado. Según denuncian, existirían grupos delincuenciales que estarían enfocando sus acciones en turistas que recorren las calles del sector, aprovechando que muchas veces desconocen la zona y pueden encontrarse en una condición de mayor vulnerabilidad.
Entre las solicitudes de la comunidad se encuentran una mayor presencia policial, monitoreo permanente mediante cámaras de seguridad, instalación de un CAI y controles más estrictos a las motocicletas, ya que algunos delincuentes utilizarían estos vehículos para escapar rápidamente después de cometer los hurtos.
Mientras las autoridades avanzan en la investigación para identificar al responsable, el caso vuelve a poner sobre la mesa el desafío de fortalecer la seguridad en áreas con alta afluencia turística, uno de los principales motores económicos de Cartagena.



