Un ocelote juvenil fue rescatado por las autoridades cerca de la estación Sabaneta del Metro de Medellín, luego de que fuera visto mientras era perseguido por varias personas en inmediaciones del sistema de transporte y una empresa del sector.
De acuerdo con el reporte entregado por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, policías que realizaban labores de vigilancia en la zona y trabajadores de una empresa cercana intervinieron para proteger al animal. Cuando las personas que lo perseguían fueron descubiertas, abandonaron el lugar en un vehículo, permitiendo que el felino fuera llevado a una bodega mientras llegaban los organismos especializados.
Posteriormente, profesionales de la unidad de rescate y atención de emergencias capturaron al ocelote de manera segura y lo trasladaron al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), donde comenzó un proceso de evaluación médica y biológica.
Tras los primeros análisis, los especialistas encontraron indicios de que el animal pudo haber permanecido en cautiverio. Según explicó Andrés Gómez, supervisor de la entidad, el comportamiento del ejemplar sugiere que habría vivido bajo cuidado humano antes de ser encontrado en zona urbana.
Aunque el ocelote fue catalogado como un individuo sano, los expertos determinaron que deberá permanecer en un proceso de rehabilitación antes de regresar a la vida silvestre. El objetivo es fortalecer sus capacidades naturales y garantizar que pueda sobrevivir por sí mismo cuando sea liberado.
Las autoridades estiman que el proceso podría extenderse entre seis meses y un año, dependiendo de la evolución del animal. Durante este tiempo, permanecerá bajo observación veterinaria y recibirá atención de biólogos, zootecnistas y otros profesionales especializados en fauna silvestre.
Además, el ocelote presentó lesiones leves en sus huellas debido a su desplazamiento por zonas urbanas. Como parte de la rehabilitación, los expertos han comenzado a alimentarlo con presas vivas para estimular y recuperar sus habilidades de caza, que podrían haberse visto afectadas por una posible permanencia en cautiverio.
El caso también llevó a las autoridades ambientales a reiterar su llamado contra el tráfico ilegal de fauna silvestre. Desde el Área Metropolitana recordaron que quienes comercialicen, transporten o mantengan animales silvestres de forma ilegal pueden enfrentar procesos administrativos y penales, además de sanciones económicas y penas de prisión.
Este rescate vuelve a evidenciar la importancia de denunciar cualquier caso relacionado con tenencia o comercialización ilegal de especies silvestres, una práctica que pone en riesgo la supervivencia de animales como el ocelote y afecta los ecosistemas de la región



