Medellín ha dado un paso trascendental en su camino cultural al presentar oficialmente ante la Unesco su candidatura para convertirse en la Capital Mundial del Libro en 2027. El anuncio se realizó en el marco de la Fiesta del Libro y la Cultura, uno de los eventos más representativos de la ciudad, y marca un hito en la proyección internacional de la capital antioqueña.
La postulación, avalada por la Comisión Nacional de la Unesco, fue formalizada durante un encuentro en el Jardín Botánico con la participación de la Administración Distrital y aliados del sector editorial y literario local. Esta candidatura busca consolidar a Medellín como un epicentro creativo e inclusivo, con énfasis en proyectos que promuevan la lectura infantil, el acceso a la lectura, la comprensión lectora, la sostenibilidad de la cadena del libro y la creación literaria.
“El sueño de Medellín de ser Capital Mundial del Libro es fruto de años de compromiso con la cultura y la lectura. Creemos en los libros como una herramienta poderosa de transformación social y de proyección internacional”, afirmó el secretario de Cultura Ciudadana, Santiago Silva Jaramillo.
El impacto esperado de esta designación va más allá del reconocimiento internacional: se proyecta un aumento en la circulación de libros, la reducción de brechas en el analfabetismo funcional, la inclusión de comunidades vulnerables y migrantes, y el fortalecimiento del ecosistema cultural de la ciudad. Además, la apuesta incluye ampliar servicios de lectura, escritura y oralidad (LEO), abrir nuevos espacios para la difusión de creadores locales y potenciar el turismo y la industria editorial, generando más empleo y visibilidad global.
En este proceso, Medellín resalta cómo la lectura, las bibliotecas y la cultura han sido claves en la transformación de una ciudad que enfrentó la violencia y hoy se posiciona como un referente literario en América Latina. Solo en el último año, más de 4,5 millones de personas participaron en actividades de sus 26 bibliotecas públicas y comunitarias, además de la Biblioteca Pública Piloto, un ícono de cooperación cultural con la Unesco desde 1952.
Con este nuevo paso, Medellín reafirma su compromiso con la cultura y la educación, fortaleciendo su legado literario y proyectándose como una ciudad que sueña, crea y transforma a través de los libros.
Foto: alcaldía de Medellín



