El sábado 27 de septiembre, un acto político en la ciudad de Karur, ubicada en el estado de Tamil Nadu (India), culminó en una tragedia: al menos 36 personas perdieron la vida y 58 resultaron heridas tras una estampida durante el evento.
El mitin estaba encabezado por Vijay, un actor muy popular que ha irrumpido recientemente en la escena política como líder del partido Tamilaga Vettri Kazhagam (TVK). Se reporta que alrededor de 60.000 personas asistieron —el doble de lo previsto por los organizadores— lo cual desbordó las medidas de seguridad.
Según medios como The Hindustan Times, el incidente comenzó cuando los asistentes intentaron acercarse al escenario mientras Vijay daba su discurso. La presión de la multitud logró derribar las barricadas de protección, desencadenando el caos. En ese ambiente, muchos fueron víctimas del calor, el hacinamiento, y algunos se desmayaron. Al percatarse de la situación, Vijay pausó su intervención, pidió calma y solicitó que se repartiera agua.
Entre las víctimas se hallan mujeres y niños, lo que ha generado una fuerte conmoción tanto en medios como en redes sociales, con imágenes que han circulado rápidamente.
Reacciones oficiales y consecuencias políticas
- El primer ministro de India, Narendra Modi, calificó lo ocurrido como “profundamente triste”, expresó su solidaridad con las familias afectadas y ofreció sus condolencias en redes.
- En Tamil Nadu, el ministro principal M.K. Stalin declaró que ha movilizado recursos estatales, ordenado la intervención de funcionarios y enviado más equipos médicos desde ciudades cercanas como Tiruchirappalli para atender a los heridos.
- Este suceso ocurre en un momento de creciente popularidad para Vijay, quien ha logrado atraer grandes multitudes en sus eventos políticos. Pero ahora, el episodio pone en el centro del debate la planificación, la logística y las responsabilidades de las autoridades en mitines con gran afluencia.
En consecuencia, muchos analistas consideran que este desastre podría marcar un punto de inflexión en la forma cómo se organizan y gestionan los actos de campaña en India, con nuevas exigencias en seguridad, control de multitudes y responsabilidad institucional.



