En los últimos meses, el sector de la construcción en Colombia ha dado pasos decisivos hacia la incorporación de inteligencia artificial (IA) como herramienta para optimizar procesos, reducir costos y mejorar la eficiencia. Aunque tecnologías como BIM (Modelado de Información de Construcción) e impresión 3D ya tenían un terreno ganado en obras, la meta ahora es sumar la capacidad analítica y predictiva que ofrece la IA.
Se estima que esta integración tecnológica podría generar ahorros de hasta un 30 % en costos si se implementa adecuadamente. Uno de los desafíos para lograrlo es la falta de conocimiento y la escasez de talento especializado capaz de operar estas herramientas avanzadas.
Durante la “Primera Cumbre de Inteligencia Artificial del Sector Constructor” organizada por Camacol en Cartagena, se anunció que la implementación de IA en proyectos del sector sumará un aporte estimado de 480.000 millones de pesos en los próximos cinco años. De ese monto, unos 285.000 millones se orientarán a infraestructura de datos y gestión, mientras que alrededor de 150.000 millones serán destinados a promoción y adopción en empresas privadas y entidades públicas.
Entre los ejemplos ya activos, destaca la plataforma Spybee 3.0, que incluye agentes inteligentes capaces de interpretar avances reales en obra, detectar desviaciones y ajustar cronogramas de forma autónoma. Esta solución fusiona información de drones, cámaras 360 y otros dispositivos, aportando un nivel de control más cercano a la realidad del sitio.
La Cámara de Comercio de Barranquilla reporta que actualmente el 38,3 % de las empresas constructoras a nivel nacional tienen planes efectivos para adoptar IA, aunque en Barranquilla ese porcentaje asciende a 57 %. Las expectativas indican que la IA puede actuar en tareas repetitivas (estimado en 70 % de ellas) y contribuir a una reducción de entre el 30 % y 45 % en los costos de diseño hacia 2035.
No obstante, el camino no está exento de obstáculos: se requiere formación de personal técnico, inversión en innovación, estandarización digital y cobertura tecnológica, especialmente en regiones con menor acceso a infraestructura.
En conjunto, la apuesta por la IA en el sector constructor no solo representa un salto tecnológico, sino también una oportunidad para reinventar procesos, mejorar la competitividad internacional y hacer obras más sostenibles y precisas.



