En una movida estratégica, los grandes del crudo decidieron aumentar su bomba desde noviembre. Arabia Saudita, Rusia, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kazajistán, Argelia y Omán acordaron elevar su producción en 137.000 barriles diarios.
Este ajuste es menor de lo que algunos analistas esperaban había rumores de hasta 500.000 barriles diarios de aumento pero la OPEP, prefirio moverse con cautela para no pisarse los talones con los precios.
Desde abril pasado, este bloque ya había subido la producción en 2,5 millones de barriles diarios para recuperar cuota de mercado. Ahora siguen evaluando el panorama del mercado antes de hacer ajustes más radicales.
En paralelo, los precios se han sentido la presión: el barril de Brent cayó por debajo de los 65 dólares, bajando un 8 % en solo una semana. Para Rusia, el movimiento es “manejable” explican los analistas, pues el país ya tiene costos elevados por la guerra, sanciones y una capacidad límite cercana a su producción real.



