Israel intercepta nueva flotilla humanitaria ‘Mil Madleens’ rumbo a Gaza: alrededor de 150 activistas fueron detenidos

Foto: EFE
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La Marina israelí interceptó en la madrugada del martes una nueva flotilla de ayuda humanitaria que navegaba hacia Gaza con el propósito de romper el bloqueo que desde hace más de 17 años mantiene Israel sobre el enclave palestino. La expedición, conocida como “Mil Madleens” o “Thousand Madleens”, estaba conformada por nueve barcos con alrededor de 150 activistas internacionales, entre ellos médicos, periodistas, representantes políticos y defensores de derechos humanos provenientes de más de 30 países.

Los barcos habían zarpado desde puertos italianos, como Otranto y Catania, y fueron interceptados a unas 120 millas náuticas de la costa de Gaza, en aguas internacionales. Los organizadores denunciaron que el operativo militar israelí constituye una violación al derecho marítimo internacional, pues el asalto se produjo fuera del territorio o jurisdicción israelí. Israel, por su parte, confirmó la operación alegando motivos de “seguridad” y afirmó que los pasajeros están a salvo y serán deportados “con prontitud”.

Los activistas calificaron el acto como un secuestro y un atropello contra los esfuerzos humanitarios internacionales. La flotilla transportaba ayuda médica, equipos quirúrgicos, alimentos deshidratados y suministros destinados a hospitales y familias gazatíes. Según los organizadores, el objetivo era visibilizar la grave crisis humanitaria que enfrenta la población palestina tras meses de ofensiva y bloqueo total, que ha dejado hospitales colapsados, niños desnutridos y un sistema de salud al borde del colapso.

A diferencia de la flotilla anterior conocida como “Global Sumud”, en la que participó Greta Thunberg, esta misión no contó con la presencia de la activista sueca. Sin embargo, el espíritu de solidaridad y desobediencia civil pacífica se mantuvo entre los participantes, quienes afirmaron que no se rendirán ante la política de asedio. “Navegamos por la vida, no por la guerra”, expresó uno de los tripulantes antes de partir desde Italia.

Según reportes internacionales, la Marina israelí abordó los barcos durante la noche, con las luces apagadas y el apoyo de helicópteros. Algunos testigos denunciaron el uso de drones y maniobras peligrosas que pusieron en riesgo la seguridad de los tripulantes. Uno de los barcos principales, conocido como Conscience, llevaba a bordo unas 92 personas y fue el primero en ser interceptado. Todos los pasajeros fueron trasladados posteriormente a un puerto israelí, probablemente Ashdod, donde serían identificados y procesados para su deportación.

Organizaciones de derechos humanos como Adalah han exigido acceso inmediato a los detenidos y denunciaron que Israel no tiene autoridad legal para capturar civiles internacionales en alta mar. “Es una clara violación del derecho internacional y una muestra más de la impunidad con la que actúa el Estado israelí”, declaró un portavoz del grupo. Varios gobiernos europeos, cuyos ciudadanos viajaban en la flotilla, solicitaron información y acceso consular, mientras que Turquía calificó la intervención como “un acto de piratería”.

La Flotilla de la Libertad, coalición que coordinó la misión, anunció que continuará enviando barcos humanitarios hasta que se permita el ingreso libre de ayuda a Gaza. “El mundo no puede permanecer en silencio ante el sufrimiento de más de dos millones de personas encerradas en una prisión a cielo abierto”, manifestaron en un comunicado.

Aunque Israel sostiene que estas misiones buscan “provocar confrontaciones políticas”, los participantes insisten en que su propósito es únicamente humanitario y que las autoridades israelíes impiden el paso incluso de suministros médicos básicos. Diversas organizaciones internacionales han pedido una investigación independiente sobre la actuación israelí y la liberación inmediata de los detenidos.

Con esta interceptación, ya son dos las flotillas neutralizadas por Israel en menos de un mes. Ambas tenían como destino la Franja de Gaza y pretendían desafiar el bloqueo que impide la entrada de alimentos, medicinas y combustible. Los organizadores afirman que seguirán intentando llegar por mar a Gaza mientras persista la emergencia humanitaria y el silencio internacional frente al sufrimiento del pueblo palestino.