Las autoridades frustraron el secuestro del empresario colombo-japonés Felipe Tanaka Kuratomi, reconocido en el sector de la caña de azúcar, en hechos ocurridos la mañana del viernes 10 de octubre en el corregimiento El Bolo, zona rural del municipio de Palmira, Valle del Cauca.
El rapto se produjo hacia las 5:30 de la mañana, cuando varios hombres armados interceptaron al empresario en el momento en que ingresaba a su finca, ubicada en el sector de Guanabanal. Los delincuentes lo obligaron a subir a su propia camioneta, una Toyota Fortuner, y emprendieron la huida con rumbo desconocido.
La comunidad alertó rápidamente a las autoridades, lo que permitió activar un plan candado en toda la región. De inmediato, unidades del Gaula Militar, la Policía Nacional y la Tercera Brigada del Ejército coordinaron un operativo conjunto para cerrar vías, rastrear vehículos sospechosos y ubicar a la víctima. Gracias a la red de cámaras de seguridad y al apoyo de los habitantes de la zona, las autoridades lograron identificar la ruta del vehículo en el que se desplazaban los secuestradores.
Tras una persecución que se extendió durante varios kilómetros, los delincuentes abandonaron la camioneta en medio de los cañaduzales y huyeron hacia zonas boscosas cercanas. Dentro del vehículo fue hallado el empresario, quien había sufrido algunos golpes durante el forcejeo pero se encontraba fuera de peligro. La liberación se produjo hacia las 6:50 a. m., menos de dos horas después del secuestro.
El empresario fue trasladado a un centro asistencial para ser valorado por personal médico. Las autoridades confirmaron que la rápida reacción de la comunidad y la coordinación entre los cuerpos de seguridad fueron determinantes para evitar que el secuestro se concretara.
La comandante de la Policía del Valle destacó la labor articulada de los equipos de seguridad y aseguró que la intervención oportuna permitió la liberación del ciudadano y evitó que el hecho tuviera consecuencias mayores. Por su parte, la Alcaldía de Palmira agradeció el apoyo de los habitantes del corregimiento El Bolo y resaltó la eficacia del sistema de vigilancia y las redes de apoyo comunitario.
En la zona donde ocurrió el intento de secuestro operan estructuras criminales vinculadas a las disidencias de las FARC, particularmente la columna Adán Izquierdo, que ha estado relacionada con delitos como extorsión y secuestro en el sur del Valle del Cauca. Las autoridades investigan si este grupo podría estar detrás del hecho.
Las investigaciones continúan para dar con el paradero de los responsables, mientras se fortalecen los patrullajes en la zona rural de Palmira. El Ejército y la Policía reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad sospechosa a la línea gratuita 165 del Gaula.
El caso ha generado preocupación entre los gremios del Valle del Cauca, especialmente en el sector empresarial, donde piden mayor presencia estatal para garantizar la seguridad en las zonas rurales.



