La noticia de la incautación de 2,7 toneladas de cocaína en aguas del Pacífico se volvió viral luego de que el presidente Gustavo Petro la compartiera en sus redes. Pero lo que parecía una victoria sin balas ni misiles, terminó generando controversia internacional.
Petro aseguró que la lancha rápida iba rumbo a Costa Rica, pero el ministro de Seguridad Pública de ese país, Mario Zamora, salió a desmentirlo. Según él, hubo tres imprecisiones en el anuncio presidencial:
El cargamento no era de 2,7 toneladas, sino de 2.371 kilos.
La operación se logró gracias a información de la DEA, no solo por inteligencia colombiana.
No fueron cinco colombianos capturados, sino dos colombianos y tres costarricenses.
Ante esto, la Policía Nacional salió a aclarar el panorama. Según su comunicado, el 6 de octubre se obtuvo información clave sobre una embarcación que iba a zarpar desde Timbiquí (Cauca) hacia Costa Rica. Ese mismo día, compartieron los datos con la DEA en Bogotá.
La operación se ejecutó el 7 de octubre, y el 10 de octubre la DEA confirmó la incautación de 2.758 kilos y 68 gramos de cocaína, además de la captura de cinco personas: tres colombianos y dos costarricenses.
Así que sí, hubo droga, hubo captura, pero también hubo confusión. Lo cierto es que la lucha contra el narcotráfico sigue activa, y esta operación fue un golpe importante, aunque con versiones encontradas.



